
Santa Fe no tiene deuda y pide premio. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó el lunes el programa federal de desendeudamiento de las provincias argentinas, por el que se dispone la refinanciación del 89 por ciento del total de las obligaciones que los estados del interior mantienen con la Nación, a 20 años, con tasa fija. El gobierno santafesino, que no tiene deuda (como La Pampa, San Luis, Santa Cruz y Santiago del Estero), tuvo algo que decir. El ministro de Economía Ángel Sciara sostuvo: “No sólo no somos adecuadamente compensados por no haber tenido deuda en 2002, sino que ahora volvemos a ser desconsiderados por ser acreedores de la Nación”. Sciara también cuestionó que el programa se sustente con recursos provenientes de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
La refinanciación comprenderá una masa de recursos de 65.522 millones de pesos (el 88,6 por ciento de un total de 73.912 millones) a veinte años, con uno y medio de gracia, según precisó el ministro de Economía, Amado Boudou.
Las provincias de Santa Fe, La Pampa, San Luis, Santa Cruz y Santiago del Estero no ingresarán al programa por no tener deudas con el Estado nacional, explicó Boudou. Aunque aclaró que, no obstante, esas cinco administraciones "seguirán percibiendo las transferencias compensatorias, previstas en el acuerdo federal de febrero de 2002", que en el período 2002/2009 ascendieron a 3.123 millones de pesos, se informó. De ese total unos 1.400 millones de pesos corresponde a Santa Fe.
Sin embargo, Sciara, ministro de Economía de Santa Fe, rechazó de plano que la provincia de Santa Fe haya sido resarcida. “Se aduce que ya fuimos oportunamente compensados por un monto de 1.400 millones de pesos. Efectivamente, desde abril de 2002 la provincia recibe 14.970.100 pesos mensuales, una suma que representa un plus del 13% sobre los fondos coparticipables de entonces, pero que permanece fija desde hace ocho años, es decir, nunca varió. La suma de estos valores mensuales nominales es a todas luces incorrecta porque deja de lado la inflación acumulada desde 2002 a la fecha. Obviamente no son lo mismo 15 millones de pesos en 2002 que en 2010”, enfatizó Sciara, según el sitio rosario3.com.
“Suponiendo que Santa Fe resultó adecuadamente compensada a través de la ley de 2002 –continuó, ese resarcimiento debería ser actualizado para hablar de una compensación real; en esos términos se refinanciaron las deudas provinciales”, sostuvo.
“Por lo tanto, nuestra provincia no sólo no es adecuadamente compensada por no haber tenido deudas en 2002, sino que ahora vuelve a ser desconsiderada por ser acreedora, ya que la Nación no cumple con el compromiso de cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones de la provincia ni con la compensación de créditos y débitos entre gobierno central y provincias, donde también tenemos saldo a favor. Este trámite está congelado desde 2006”, precisó.
Sciara también cuestionó que el programa de refinanciación presentado por el gobierno nacional se sustente con recursos provenientes de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
“Como si fuera poco el hecho de que recibimos una compensación virtual, este programa de refinanciación se realiza con base en el fondo de ATN acumulados, al que Santa Fe aporta más de 100 millones de pesos anuales y del que sólo recibe 2 millones por año. Es decir, con dinero que aporta la provincia se financian deudas de otros distritos y acá no llega nada”, se quejó.
El Programa
El Programa Federal de Desendeudamiento, tal como se lo denominó, contempla un período de gracia de un año y medio. Por lo tanto, los gobernadores recién empezarán a cancelar capital e intereses a partir de 2012 y durante los tres años siguientes tendrán una reducción promedio efectiva del 40 por ciento debido a la reestructuración de los plazos y a la baja de la tasas. “Esta decisión va a ayudar a darle solvencia y sustentabilidad macroeconómica al país en su conjunto”, aseguró la Presidenta ante los funcionarios y gobernadores que asistieron al anuncio en la Casa Rosada.
El stock de deuda que las provincias mantienen con el gobierno nacional es de 73.912 millones de pesos y la refinanciación alcanza a 65.522 millones de pesos, el 89 por ciento. El ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró que, de ese total, 41.525 millones están asociados en su origen a los canjes provinciales y 23.997 millones a los planes de asistencia financiera y al rescate de las cuasimonedas. Por ejemplo, en 2002 la Nación se hizo cargo de la deuda que las provincias tenían con los bancos y emitió Bogar 2018. Además, puso en circulación los Boden 2011 y 2013 para rescatar las cuasimonedas.
Boudou dijo también que la refinanciación anunciada “aplica recursos del fondo de ATN (Adelantos del Tesoro Nacional) por 9808 millones de pesos para una reducción real y efectiva de la deuda de las provincias en proporciones similares”. De este modo, dejó en claro que el Tesoro no desembolsará ese dinero, por el cual el año pasado ya le había emitido un pagaré al Ministerio del Interior, ya que lo utilizará para dar por cancelada una parte de la deuda que tienen las provincias. El Gobierno se adelantó así a las principales fuerzas de la oposición que tenían previsto sancionar un proyecto de ley para coparticipar esos fondos e incluso habían declarado que se debía buscar la manera para aliviar las deudas provinciales, explica Página 12.
De hecho, los referentes de esos partidos buscaron capitalizar el anuncio a su favor. “Es saludable que el Gobierno asuma como propio un tema de la agenda de la oposición”, dijo el senador radical Gerardo Morales. “Nos madrugaron”, sostuvo el diputado del PRO, Federico Pinedo. Lo mismo plantearon los legisladores de la Coalición Cívica y del peronismo disidente, emulando a aquellos legisladores socialistas de la década del 40 que decían que Juan Domingo Perón implementaba las medidas que ellos habían pensado antes. El radical Aguad fue un poco más allá y aseguró que, si bien es positivo, el anuncio demuestra que “el Gobierno se gastó los fondos de los ATN”.
Los gobernadores, por su parte, se manifestaron conformes porque, aunque no reciban el dinero de los ATN, el saldo del anuncio para ellos es positivo. La refinanciación les liberará recursos de la coparticipación que el gobierno nacional venía reteniendo cada vez que tenía que cobrar un vencimiento de deuda, pues las nuevas condiciones contemplan un período de gracia de un año y medio y una reducción de capital e intereses del 40 por ciento para los tres años siguientes porque los vencimientos se extienden hasta 2030. Además, la tasa quedará fija en un 6 por ciento anual. Por lo tanto, si se toma en cuenta la inflación actual, el interés en términos reales terminará siendo negativo.
Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires, la más endeudada de todas, remarcó que “es una medida histórica de saneamiento”, el cordobés Juan Schiaretti la calificó como “muy positiva” y el jefe de gobierno de Mendoza, Celso Jaque, dijo que el anuncio le permitirá refinanciar 2890 millones de pesos, de los cuales 224 millones vencían este año.
“Las condiciones son bastante mejores que las que consigue el Estado nacional de sus acreedores externos, pero no nos vamos a comportar con nuestras provincias y con nuestra sociedad como se comportan los acreedores externos no sólo con Argentina sino también, por lo que estamos viendo en los últimos días, con todo el mundo que tiene deudas”, aseguró la Presidenta, quien aprovechó la ocasión para fustigar al Fondo Monetario Internacional por el ajuste que le exige a Grecia a cambio de su ayuda financiera.
Desde el oficialismo, se buscó dejar en claro que la refinanciación es una medida expansiva porque, al ver reducida la carga de su deuda, las provincias podrán aplicar mayores recursos para la asistencia social y para ayudar a mejorar la productividad de las economías regionales, apuntalando la recuperación. “Este programa para las provincias es parte de una misma política que apuesta a achicar la participación de las deudas para que finalmente pueda desarrollarse virtuosamente la economía”, sostuvo Cristina.
No obstante, y más allá de los lineamientos estratégicos que se esgrimen, desde el punto de vista táctico el anuncio, que se logró mantener en reserva hasta el último minuto, apuesta a desactivar el frente de conflicto con los gobernadores que pedían más recursos y estaban empezando a manifestarlo en el Congreso. Ningún funcionario lo dijo públicamente, pero la expectativa oficial es que el anuncio de ayer deje sin efecto la avanzada para forzar la coparticipación del impuesto al cheque. En las próximas semanas, se sabrá si además de ayudar a la recuperación económica también logró ese objetivo.
