
El espacio Juicio y Castigo Rosario, integrado por testigos y querellantes de las causas contra el terrorismo de estado, organismos de derechos humanos y organizaciones sociales, gremiales y estudiantiles de la ciudad, realizará este viernes un escrache a los tres represores del Servicio de Informaciones (el mayor centro clandestino de detención que hubo en la provincia durante la dictadura), recientemente liberados por una polémica decisión de la Sala II de la Cámara de Casación Penal de la Nación. Empañando las sentencias de prisión perpetua impuestas hace apenas un mes en nuestra ciudad, José Rubén Lofiego, Mario Marcote y Ramón Vergara afrontarán en libertad el juicio por la causa Díaz Bessone (ex Feced) que comienza en julio, ya que abandonaron su lugar de detención tras el pago de una fianza.
Los tres represores están imputados de gravísimos delitos de lesa humanidad cometidos en el Servicio de Informaciones que funcionó durante la dictadura en la ex Jefatura de Policía al mando del siniestro Agustín Feced. Entre otros crímenes, los ex policías están acusados de secuestro, torturas, asociación ilícita y homicidios cometidos en el marco del terrorismo de estado.
Escrache
“Por el Servicio de Informaciones pasaron alrededor de 2 mil secuestrados ilegalmente. Hombres, jóvenes, niños y mujeres embarazadas que fueron sometidos a los más crueles tormentos y de los cuales cientos de ellos se encuentran desaparecidos”, denuncia el comunicado de Juicio y Castigo en el que “por eso se invita a todos los rosarinos que apuestan al fin de la impunidad a participar del escrache”.
“En el marco de esta fecha de reflexión acerca de los doscientos años de la Nación argentina, desde el espacio Juicio y Castigo decimos que queremos un bicentenario con los genocidas presos”, indica el comunicado que explica que el escrache partirá “este viernes 28 de mayo a las 18 desde la Plaza Pringles (Córdoba y Paraguay) hacia la casa de José Lofiego, en Mendoza y Paraguay”.
Para los integrantes de Juicio y Castigo Rosario, “la liberación, otorgada por la Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal es, a nuestro entender, un despropósito desde todo punto de vista, tanto político como jurídico, y no hace otra cosa que abonar el largo camino de impunidad de décadas consagrados con el Punto Final, la Obediencia Debida y los indultos desde los poderes constituidos y avalados en distintas instancias, entre ellas la de la corporación judicial”.
El comunicado de JyC señala además que “la Cámara de Casación otorga este «beneficio» a los torturadores, juzgados por delitos de lesa humanidad, como si fueran «delincuentes comunes»”. Y agrega: “esta es una de las causas más importantes que se juzgará en Rosario, donde se ventilará el accionar de la patota de Feced, que operó en el centro clandestino de detención más grande de la provincia de Santa Fe, uno de los más terribles de los dependientes del Segundo cuerpo de Ejercito”.
“La resolución de Casación, tiene el contrasentido de que, salvo Díaz Bessone (detenido domiciliariamente), deja a la causa Feced sin detenidos, aunque sí con muchos prófugos”.
Dos meses si Suppo
Desde el espacio JyC también se aclaró que "la elección de la fecha del escrache se enmarca en un nuevo aniversario del asesinato de la testigo de la causa Brusa, Silvia Suppo". "Seguimos reclamando junto a su familia una investigación profunda que demuestre que el de Silvia no fue un asesinato político".
