La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se refirió al canje de deuda y dijo que “cerró de forma absolutamente exitosa lo que nos permitió recuperar más del 92 por ciento de la deuda defaulteada”. La mandataria, además, sugirió: “Propongo que junto al Día de la Agricultura hoy sea declarado Día del Desendeudamiento Nacional”.
“No hay posibilidades de acceso al crédito y al desarrollo en un país con un peso importante de la deuda sobre el PBI. Ello constituía una severísima restricción y le hemos dado ahora una respuesta, lo que nos permitió hacer un descuento de deuda del 75,2 por ciento”, planteó Cristina.
“Nunca en nuestra historia de 200 años se renegoció la deuda en términos tan ventajosos –explicó-. Llegamos al 66% del total de lo que se había sometido a canje”.
La jefa de Estado se refirió a notas periodísticas en las que se aseguraba que el canje actual presentaba términos más ventajosos para los tenedores que el de año 2005.
“Se presentaron fondos de administración por 600 millones de dólares. Eran 600 millones de deuda que habían sido canjeados en 2005 y se volvieron a presentar. Si las condiciones fueran más favorables, ahora no estarían pidiendo salir. Hay que repensar qué leemos y qué miramos cuando tomamos las decisiones”, advirtió.
“No hay posibilidades de desarrollo industrial ni de acceso a los créditos en un país en el que, cuando llegamos en 2003, el peso de la deuda sobre el PBI era del 160%”, recordó la mandataria.
“Ahora, con un PBI de casi 310 mil, tenemos un 30% de relación entre PBI y deuda, contando el sector intrapúblico”, agregó.
Los números del canje
El ministro de Economía, Amado Boudou, explicó los alcances del canje de bonos y sostuvo que “ingresaron 12.700 millones de dólares”, lo que implica un “66 por ciento de aceptación”. Además, destacó que el resultado superó “holgadamente” las expectativas.
El 92,4 por ciento de los acreedores de la deuda defaulteada en el 2001 han aceptado las condiciones de renegociación propuestas por el Gobierno en sus dos etapas (el último tramo obtuvo una aceptación del 66 %) y, de esta manera queda normalizada gran parte de la megaoperación, a excepción de un minúsculo grupo de bonistas minoristas y la totalidad de los fondos buitres, que apuestan al litigio.
“Lo importante de este trabajo, que se hizo en dos etapas, es que el 92,4 por ciento de los acreedores de la Argentina han ingresado al canje y el volumen de la deuda ha caído un 75,06 por ciento”, señaló el ministro de Economía, Amado Boudou, tras dar a conocer que en la segunda etapa se registró una “adhesión del 66 por ciento”.
El ministro, acompañado por el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, y el subsecretario de Financiamiento, Adrián Cosentino, informó que en el tramo concluido ayer ingresaron “12.067 millones de dólares, llegando así a una adhesión del 66 por ciento”.
“Estos números superan holgadamente las expectativas que nos habíamos planteado”, subrayó Boudou, quien hizo hincapié en que “el porcentaje de aceptación global (92,4 por ciento) permite mirar con mucho optimismo el cierre de esta etapa”.
Boudou, al momento de ponderar la propuesta, puso como ejemplo a los 600 millones de dólares de los denominados retenders (bonistas que participan por segunda vez del canje) que “ingresaron en este etapa y luego solicitaron la no inclusión argumentando que lo hicieron por error”.
“Esto siginifica que nuestra propuesta era peor para los bonistas y mejor para nuestros intereses”, explicó.
En cuanto a la cantidad de presentaciones, señaló que “hemos superado en un 10 por ciento lo que esperábamos”, aclarando además que “ingresaron el 100 por ciento de los tenedores mayoristas, el 75 por ciento de los minoristas italianos y el 36 por ciento del resto de los minoristas”.
En tal sentido, Boudou añadió que “el hecho de que no haya ingresado ningún fondo buitre significa que la propuesta está lejos de ser un regalo y vemos cómo estos fondos actúan de mala fe no sólo con la Argentina sino con el resto de los acreedores”.
“La carga adicional del canje para el año que viene rondará los 365 millones de dólares, en tanto que será de 371 millones de dólares para el 2012”, remarcó.
Respecto al contexto internacional en el que se llevó adelante la operación, admitió que se hizo con “mucha pericia técnica y corazón”, teniendo en cuenta “el colapso del euro, la volatilidad de las bolsas del mundo, la caída global del empleo y el freno súbito de todas las operaciones financieras”.
El ministro también se refirió a la posibilidad de cancelarle la deuda al Club de París al indicar que existe “una hoja de ruta y vamos a buscar el momento que más le convenga a la Argentina”.
El funcionario afirmó que con el canje de deuda en default “la Argentina sigue poniendo en orden” sus cuentas, y proyectó que “2010 viene muy positivo, con un piso de crecimiento de 6,8 por ciento”.
(Fuente: Télam)
