El juez Eduardo Malde, del juzgado comercial 20, decidió desplazar de su cargo al síndico de Papel Prensa, Alberto Gowland Mitre, haciendo lugar al pedido que había hecho la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) en relación con la incompatibilidad de funciones, según confirmaron fuentes judiciales.
El organismo nacional había advertido que Gowland Mitre no podía ejercer como síndico de la productora de papel para diarios a la vez que éste también mantenía un cargo ejecutivo en el diario La Nación. El nuevo traspié del monopolio Clarín y sus socios se da 48 horas después de que el juez federal Daniel Rafecas manifestara que “la transmisión de las acciones” de Papel Prensa SA por parte de los diarios Clarín, La Nación y La Razón “se vincula con el sistema represivo establecido por el gobierno de facto”. El magistrado citó, por dichos de un testigo, “la existencia de acuerdos entre los diarios a los que transmitieron esas acciones, entre los cuales se encontraba el de no publicar «nada que atentase contra la Junta Militar»”.
La SIGEN había entablado un recurso judicial en relación a esta incompatibilidad, indicando que Clarín y Nación, accionistas de Papel Prensa, no podían designar en esa empresa síndicos que a la vez ocupasen cargos ejecutivos en sus respectivas empresas “madres”.
En esta situación se encontraban Alberto Gowland Mitre, ahora desplazado, en representación de La Nación, y Jorge Rendo, por Clarín.
En la medida judicial conocida este viernes, el juez Malde también ordena que se designe a un reemplazante para el cargo de síndico que Gowland Mitre ahora dejará vacante en la Comisión Fiscalizadora de Papel Prensa.
Acciones y dictadura
El pasado martes, el juez federal Daniel Rafecas estableció que “se vincula la transmisión de las acciones” de Papel Prensa S.A. por parte de los diarios Clarín, La Nación y La Razón “con el sistema represivo establecido por el gobierno de facto”.
Asimismo, el magistrado citó, por dichos de un testigo, “la existencia de acuerdos entre los diarios a los que transmitieron esas acciones, entre los cuales se encontraba el de no publicar ‘nada que atentase contra la Junta Militar”.
“Existen distintos elementos que determinan la conclusión de una clara inescindibilidad entre los hechos de privación ilegal de la libertad que tuvieran por víctimas a una serie de personas vinculadas con la firma Papel Prensa y la eventual comisión de ilícitos referidos con la transferencia presuntamente compulsiva de acciones de esa empresa que se encontraban en propiedad, ya sea por sí o por terceros, de la familia Graiver”, señala el juez Rafecas en los considerandos de su fallo. El magistrado dice que el objeto procesal se “encontraría constituido por la presunta comisión de posibles delitos, vinculados con la transferencia presuntamente compulsiva de acciones de esa empresa, que se encontraba en propiedad de la familia Graiver”.
En los considerandos de su disposición –siempre según El Argentino, que cita a la agencia Télam–, Rafecas cita que “José Pirillo habría dado cuenta de su conocimiento de la existencia de maniobras dirigidas a la venta compulsiva de la firma durante la última dictadura militar”.
“A la vez que reprodujo dichos que atribuyó a Héctor Magnetto, según los cuales el nombrado –que sería albacea de Felipe y Marcela Noble Herrera– habría gestionado ante el general (Rafael) Videla la obtención de dos chicos, aunque ignora el testigo si se trataba o no de quienes fueron adoptados por Ernestina Herrera de Noble”, prosigue.
El magistrado cita en su fallo “una sistematicidad en la detención de una serie de personas vinculadas a la familia y el grupo económico Graiver, todas ellas cautivas en sitios correspondientes al llamado «Circuito Camps»”.
En esos lugares, refiere, “incluso tomaron contacto con quienes se desempeñaron en las más altas jerarquías de la llamada ‘Línea de Comando de Jefatura’ y en los que fueron interrogadas sobre la operatoria económica del Grupo Graiver y sobre las acciones de la firma Papel Prensa S.A.”.
Rafecas fundamenta que “es claro que en todos los casos de órdenes emanadas en el contexto de la llamada «lucha contra la subversión» en el ámbito del Primer Cuerpo del Ejército provenían de su comandancia, sin perjuicio de que las mismas se encausaran a través de diferentes carriles jerárquicos”.
(Fuente: Télam/ El Argentino)
