Diego Capusotto ofrecerá este miércoles una conferencia de prensa en el cine público El Cairo, donde más tarde se presentará su última película, Pájaros Volando, que protagoniza junto a Luis Luque y dirige Néstor Montalbano. Lisérgica, entre los participantes están Juan Carlos Mesa y Antonio Cafiero.
Ni Micky Vainilla ni los fracasados Marrones. El mismísimo Diego Capusotto, creador de Peter Capusotto y sus videos, entre otros delirios, se presentará este miércoles a las 18.30 en el cine público El Cairo junto a Luis Luque, para presentar la película Pájaros Volando.
La película se enmarca en el género comedia, pero no como las de Adrián Suar ni las de Juan Carlos Calabró. Un poco más lisérgica, en Pájaros Volando los personajes son todos tipos bien fracasados, personas imposibles, y como muestra hay que decir que participan en la peli Juan Carlos Mesa, Víctor Hugo Morales y, sí, Antonio Cafiero.
A las 18.30 tendrá lugar una conferencia de prensa, mientras que a las 20.30 se proyectará la premier del trabajo dirigido por Montalbano, co-equiper de Capusotto en sus programas televisivos de las últimas temporadas.
La sinopsis de la película es la siguiente: José (Diego Capusotto), vive en Buenos Aires con su padre (Atilio Pozzobón), con quien no tiene una buena relación. Es músico, pero se mantiene con las ganancias que le da su remisería, y cuando puede toca con su banda en algún Pub.
Siente nostalgia del éxito que ya nunca más pudo alcanzar, como en la época en la que tocaba con su primo Miguel (Luis Luque). Ambos habían logrado cierta notoriedad con el tema “Pájaros volando”, de su banda “Dientes de Limón”.
Después de mucho tiempo de no verse, Miguel, que vive en Las Pircas, un pueblito de las sierras cordobesas, viene a visitarlo, y le propone que abandone la ciudad y se vaya con él. Le dice que allí podrá disfrutar del contacto con la naturaleza.
En esa pequeña localidad, Miguel vende imanes y artesanías de ovnis y seres extraterrestres en una feria. José –a quien en realidad las cosas no le van bien, ya no aguanta a su padre, en lo económico no logra avances y con su banda ya no convoca a nadie–, decide dejarlo todo e irse con su guitarra a Las Pircas.
En ese pintoresco escenario de montañas, con personajes simples y humanos, en el que no faltan los ovnis ni el rock & roll, vivirá experiencias muy especiales.
