
Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU el presidente de Irán Mahmoud Ahmanidejad indicó que su país no se somete a presiones de las potencias. Del mismo modo, aseguró que miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, que lo han sancionado por el programa atómico pacífico, poseen armas nucleares, por lo que llamó a que se declare el año 2011 libre de armas nucleares.
"La energía atómica es limpia y barata, y muy superior a las fuentes energéticas fósiles", señaló el iraní, quien consideró que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU quieren crear un monopolio para no dejar que otros accedan a la fuente energética. Y esto pese a que disponen de la bomba atómica, "la más inhumana de todas las armas".
Ahmanidejad realizó las declaraciones durante su intervención en la apertura de la 65ª Asamblea General de la ONU. "Nunca nos hemos sometido", indicó el mandatario quien agregó que su país ha estado listo para un diálogo basado en el respeto y la justicia.
En referencia a las sanciones que los países miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas han impuesto sobre Irán por su programa pacífico de energía nuclear, el mandatario las calificó como injustas.
Asimismo, manifestó que "aquellos que han usado sanciones están destruyendo la credibilidad del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, probando que injusta es la posición" de dicho organismo.
Irán, que trabaja en un programa atómico para generar energía eléctrica y avanzar en investigaciones científicas, defendió este tipo de fuente energética porque "es un regalo de Dios y es barata".
Señaló que, al contrario de la energía de este tipo, la "bomba nuclear debe ser eliminada" e hizo un llamado a los países del mundo al desarme.
Agregó que naciones permanentes del Consejo de Seguridad son las que "tienen la bomba nuclear, por cierto en sus manos".
Estos países "han igualado la energía nuclear y la han distanciado del alcance de la mayoría de las naciones al establecer monopolios y presionar a la Agencia Internacional (de Energía Atómica AIEA), y al mismo tiempo ellos han comenzado a mantener, a expandir y aumentar sus arsenales", insistió.
Reveló que Estados Unidos ha solicitado "80 mil millones de dólares para mantener sus bombas nucleares", por lo que propuso que el 2011 sea declarado "el año del desarme nuclear".
"Yo quisiera proponer que el año 2011 sea el año del desarme nuclear", sostuvo el presidente. Asimismo pidió "energía nuclear para todos y bomba nuclear para ninguno".
La ineptitud de Naciones Unidas
El mandatario destacó que las "Naciones Unidas y su ineptitud son los que han monopolizado el Consejo de Seguridad con vetos en la Asamblea General".
Indicó que el veto, por parte de las naciones, "han sido parte de un conflicto, cuando el juez, el defensor y a veces están del mismo lado del conflicto".
Por ello, exhortó a que la Asamblea General sea "el cuerpo más alto (importante), (y) el Secretario General más independiente".
En las Naciones Unidas, que se instaló para trabajar por la paz del mundo, los derechos humanos y promoción de justicia", el Secretario General no debería estar bajo presiones".
Investigar ataque 11-S
El jefe de Estado iraní inició su discurso ante las Naciones Unidas manifestando sus preocupaciones por las crisis que afecta al mundo: "el respeto por la humanidad, deterioro por la economía mundial, cambio climático" y aseguró que se debe a "cien años de dominación del sistema capitalista".
Relató que la democracia surgió como la "esperanza para sanar las heridas del pasado", como el colonialismo y la esclavitud.
Una de las preocupaciones en las que insistió el gobernante iraní es el ataque del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, cuando la noticia fue transmitida por todo el mundo y "una máquina de propaganda comenzaba a operar", campaña que dio a entender que la única manera de salvar al planeta era a través de las guerras.
Las guerras eran en Afganistán e Irak, en donde cientos de miles de personas han perdido la vida y otros han sido desplazados.
Ahmanidejad señaló que siente pesar por los muertos del atentado del 11-S, pero que no se compara con el número de fallecidos por las guerras.
"Hay que analizar el suceso del 11 de septiembre de 2001 que afectó a todo el mundo desde hace más de una década", reiteró.
Enumeró tres hipótesis que se barajan en torno a este ataque y en el que deben concentrarse las invetsigaciones: el primero es que un "grupo de terrorismo violó la fuerte seguridad" del sistema norteamericano. El segundo es que las mismas personas del Gobierno "orquestaron el ataque para mantenerse en el poder".
El segundo punto mencionado por el líder del Gobierno iraní es uno de los más discutidos por "la mayoría del pueblo norteamericano" y en tercer lugar fue un "grupo terrorista (quien propicio el asalto) y el Gobierno le dio el apoyo".
Ante esto se preguntó si no hubiese sido mejor que las autoridades estadounidenses, antes de "lanzar una guerra clásica", impulsaran una investigación con grupos independientes y trazaran un mapa que determine las acciones a tomar.
El segundo tema que le preocupa es la invasión de Israel a Palestina, cuyo pueblo no tiene seguridad y han obstruido sus derechos. "Se destruyen sus casas, son privadas de agua, comida se le impuesto guerra", entre otros amenazas.
Además, "se han hecho grandes crímenes en contra de personas del Líbano y Gaza", también el ataque a la Flotilla humanitaria, que violó las normas del derecho internacional, en donde resultaron muertos varios civiles.
"Nuestra propuesta es el retorno de los refugiados palestinos para ejercer su derecho al voto".
Por último, el mandatario llamó a la paz y al amor y advirtió que el capitalismo es una herramienta para dominar al mundo.
Conferencia contra el terrorismo
Además invitó a la comunidad internacional a participar en una conferencia sobre el terrorismo que se realizará en Teherán el año próximo.
"Yo quisiera anunciar que el año que viene la República Islámica realizará una conferencia para atacar el terrorismo", por lo que invitó a "todo tipo de personas a que asistan a la conferencia".
Las delegaciones de Estados Unidos y de la Unión Europea se retiraron del recinto cuando comenzó a hablar el presidente Iraní. La representación Argentina siguió el mismo camino.
La misión argentina en la ONU se retiró del recinto de las Naciones Unidas antes de que el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, pronunciara su discurso en la Asamblea General. Como en años anteriores y tras el atentado perpetrado a la AMIA, los represetantes argentinos volvieron a dejar vacíos sus asientos en el organismo cuando empezó a hablar el jefe de Estado de la nación persa.
(Fuentes: teleSUR/yi – MM – Agencias)
