
Pese a las ganas del gobierno francés de que termine, la pulseada con los oponentes a la reforma de jubilaciones continua este domingo con el mantenimiento del bloqueo de las refinerías, las huelgas de los ferrocarriles y la entrada al conflicto de los choferes de camiones.
Al siguiente día de la quinta jornada de acción que ha visto desfilar entre 825 000 y tres millones de personas, una carrera contra reloj se ha emprendido entre los sindicatos, que esgrimen la amenaza de desabastecimiento de combustibles y el gobierno, que apuesta al voto definitivo del Senado francés este miércoles.
Una sexta jornada de huelgas nacionales y manifestaciones ya está programada para este martes, víspera del voto en el Senado. Los opositores a las reformas cuentan ahora con el refuerzo de los camioneros franceses que a partir de las 22hs de este domingo, habrán de comenzar con los piquetes en las rutas y el bloqueo de sitios estratégicos.
Los camioneros se unirán a la protesta con bloqueos en las principales rutas francesas, explicaba Maxime Dumont, dirigente del sindicato de transporte: “Esta no es una acción categórica sino una acción en solidaridad con los franceses, se deberá contemplar cuál resultará de mayor molestia para el gobierno”, declaró.
(Fuente: Le Monde)
