
A poco más de dos meses para concluir sus ochos años de gobierno, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, cuenta con el índice de popularidad más alto de la gestión: 82 por ciento. Una retirada a todo trapo.
Así lo estableció una encuesta de la empresa Datafolha difundida este viernes, que apuntó además que ese índice de popularidad presidencial es el más alto registrado en Brasil desde 1985, en que Brasil retornó a la democracia.
La consulta, publicada por el diario Folha de Sao Paulo y recogida por Ansa, consigna que la alta aprobación de la gestión de Lula repercute en el comportamiento del electorado de cara al balotaje de fin de mes.
Al respecto, la encuesta de Datafolha indica que la candidata oficialista Dilma Rousseff se impondría con 56 por ciento de los votos positivos por sobre la postulación de José Serra.
