
Los cancilleres Luis Almagro, de Uruguay, y Héctor Timerman, de Argentina, acordaron este domingo, luego de diez horas de encierro en el Palacio Santos en Montevideo, cómo se llevará a cabo el monitoreo a la planta de UPM, ex Botnia. Los cuatro científicos se pusieron de acuerdo y firmaron el documento”, aseguró el canciller argentino. Habrá 12 inspecciones anuales de comisiones científicas en la planta y se realizarán monitoreos por sensores todos los días del año. Los controles empezarán de inmediato.
“Acabamos de terminar. Ya no hay más discusiones. Ya tenemos un plan científico de monitoreo”, dijo Timerman en diálogo con el diario Tiempo Argentino. El canciller también explicó que el comienzo de los controles era inmediato, “pero para algunos estudios tenemos que comprar equipos”.
La firma del acuerdo se había suspendido el pasado 2 de noviembre. Ese día, la delegación uruguaya le elevó una nota a Héctor Timerman solicitando una prórroga de diez días. El canciller argentino aceptó el pedido y suspendió la presentación del proyecto de control sobre el Río Uruguay que habían elaborado los técnicos del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Las reuniones entre funcionarios y especialistas de los dos países comenzaron el jueves en la capital uruguaya, y continuaron el viernes en Buenos Aires. Ayer, tras una jornada intensa de negociación, los ministros consiguieron destrabar el conflicto. Timerman y Almagro estuvieron acompañados por sus vicecancilleres, Alberto D’Alotto y Roberto Conde, y por los dos científicos (uno de cada país) que llevarán adelante el proceso.
El punto central que trababa el acuerdo, según todas las versiones, era el de los ingresos a la planta de UPM, ex Botnia, la pastera apostada en Fray Bentos. La Argentina exigía que hagan mas de 12 inspecciones al año, mientras que Uruguay sostenía que esa frecuencia había sido fijada por los presidentes Cristina Fernández y José Mujica. Sin embargo, 24 horas atrás, Luis Almagro advirtió que las diferencias se centraban en cuestiones científicas y muy técnicas sobre la metodología que se usará para el control.
Sobre este punto, Timerman dijo: “A la planta se entra 12 veces por año, pero se monitorea todo el año. Lo hace la Dirección Nacional de Medio Ambiente de Uruguay, y los datos nos los comparte todos los días.”
El acuerdo alcanzado ayer pone en marcha un mecanismo de control binacional inédito. Había sido anunciado en junio pasado, en la estancia Anchorena, cerca de Colonia, por los presidentes de los dos países. Sirvió para normalizar la relación diplomática con Uruguay, luego de años de desencuentros, y también para que los asambleístas de Gualeguaychú levantaran el corte sobre el Puente Internacional General San Martín.
La llegada al poder de José Mujica fue decisiva para que las relaciones se reestablecieran. A pesar de esto, en los últimos días surgió un breve malestar por unas declaraciones que el presidente uruguayo hizo en el semanario Búsqueda, y que fueron sacadas de contexto por el “gran diario argentino”. Mujica las desmintió el domingo en Miradas al Sur.
