
Este sábado, el diario vaticano “L’Osservatore Romano” publicó adelantos de un libro-entrevista en el que Benedicto XVI afirmó que “en algunos casos puede ser justificado el uso del preservativo”, por ejemplo: “cuando una prostituta utiliza un profiláctico y esto puede ser el primer paso hacia una moralización, un primer acto de responsabilidad”, explicó el pontífice, aunque descartó que la utilización del preservativo sea “el modo de vencer la infección de VIH”.
Las anticipaciones del libro-entrevista “Luz del mundo” publicadas este sábado desplazaron a un segundo plano en los medios de comunicación de todo el mundo la ceremonia en la basílica de San Pedro en la que el Papa promovió 24 nuevos cardenales.
En sus diálogos con Peter Seewald, que duraron meses, Joseph Ratzinger afrontó muchas cuestiones además de las relacionadas con la moral sexual. Los casos de abusos sexuales en varios países del mundo por parte de clérigos pederastas “no me tomaron totalmente por sorpresa, pues me ocupaba de estos asuntos en Estados Unidos y en Irlanda cuando estaba al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe”, explicó.
Pero aunque conocía estas cuestiones “fueron para mi un shock enorme las dimensiones del fenómeno”. Agregó que “ver al sacerdocio manchado de esa manera y con ello a toda la Iglesia Católica ha sido difícil de soportar”.
En cuanto al sacerdocio de las mujeres, Benedicto XVI reiteró a su interlocutor que la Iglesia “no tiene facultad alguna” para ordenar féminas. “No se trata de no querer, sino de no poder”, reiteró, recordando que Cristo “dio una forma a la Iglesia con los doce apóstoles y sus sucesores, los obispos, y los sacerdotes, todos hombres”.
