El juez federal subrogante de Paraná, Gustavo Zonis, elevó este martes a juicio la causa denominada Hospital Militar, que investiga la desaparición de los hijos mellizos de Raquel Negro –que permanece desaparecida–, nacidos en ese lugar dependiente de la Segunda Brigada de Caballería Blindada durante la última dictadura militar. En la causa están procesados el coronel (r) Pascual Oscar Guerrieri; el militar y abogado Juan Daniel Amelong; el ex personal civil de Inteligencia, Walter Salvador Dionisio Pagano. Los tres represores ya fueron condenados por el Tribunal Oral Federal de Rosario Nº1, en otro juicio, el de la Quinta de Funes.
Además están procesados los ex militares (r) Jorge Alberto Fariña y Marino Héctor González, y el médico militar Juan Antonio Zaccaría.
Todos los imputados integraban el Destacamento de Inteligencia 121, con excepción de Zaccaría, que era jefe de terapia intensiva y funcionó como nexo para que la sustracción de los mellizos de Negro, luego del nacimiento de los bebés en el hospital militar local.
En la elevación a juicio, Zonis señaló que “los delitos investigados se cometieron dentro del marco de la represión ilegal y que el robo de los hijos de personas detenidas formaba parte del plan orquestado por el régimen militar que gobernó el país a partir de 1976”.
Negro se encontraba secuestrada en un centro clandestino de detención de Rosario y fue trasladada hasta el Hospital Militar de Paraná, donde dio a luz mellizos, un varón y una mujer, que luego fueron apropiados.
La hija fue abandonada en la puerta del Hogar del Huérfano de Rosario, el 27 de marzo de 1978, desde donde luego fue entregada a la justicia para más tarde ser dada en adopción.
La niña, que había sido anotada como Sabrina Gullino, recuperó su identidad recientemente, mientras que su hermano mellizo sigue siendo buscado en un expediente aparte, aunque algunos testimonios señalan que falleció a las pocas horas de nacer.
