
El conflicto entre el sindicato de Jerárquicos Petroleros e YPF quedó desactivado con el compromiso de la firma de abonar un bono navideño de 6 mil pesos que se pagará en tres cuotas, además de garantizar la reincorporación de los 200 trabajadores que habían sido despedidos. Los trabajadores retomaron este domingo sus habituales funciones luego de 18 días de protesta.
El secretario general del Sindicato de Jerárquicos Petroleros, José Lludgar confirmó que desactivada la toma de Termap (Terminales Marítimas Patagónicas) en Comodoro Rivadavia. "La solución la buscamos desde el primer momento. Queríamos que los compañeros vuelvan a sus tareas normales y eso siempre fue lo prioritario. Todavía no podemos sentarnos tranquilos a hacer una evaluación de lo que en líneas generales fue este conflicto", indicó Lludgar, al diario patagónico Jornada.
Se acordó la reincorporación de 200 trabajadores que habían recibido telegramas de despido; el pago de los días caídos, además de una bonificación especial de 6 mil pesos que se abonará por única vez y en cuotas (4 mil y dos de mil).
"Acordamos con YPF el pago de esta suma fija por el término de tres meses y después, lo más importante, es que seguirán las reuniones pensando en una equiparación salarial para los afiliados que son el eje del conflicto", explicó el dirigente petrolero.
Al respecto, se planteó la necesidad de una equiparación salarial acorde al mercado actual para que a partir de esto, se pueda aplicar el convenio a instancias del Ministerio de Trabajo.
La entidad sindical valoró el acompañamiento del gobernador de Chubut Mario Das Neves quien se puso al frente del reclamo ante las máximas autoridades de la operadora. "Los trabajadores de YPF no tienen mucho tiempo dentro de nuestra organización pero necesitaban ser escuchados en la empresa. Se dieron las cosas y hoy por hoy, podemos decir que se sienten que están respaldados y representados", agregó Lludgar quien agregó sobre el tiempo en el que se extendieron las negociaciones.
"Empezar un conflicto no cuesta nada, lo que sí resulta difícil es marcar los límites y decir "hasta acá llegamos". Eso es lo que cuesta", finalizó. El sábado fue el propio Lludgar el encargado de detallarles a los trabajadores, los términos del acuerdo tras lo cual se procedió a la liberación del acceso a la planta en Caleta Córdova donde se efectuó un relevamiento fotográfico y se dio intervención a un escribano público para certificar el estado y la condición del lugar.
"Los lineamientos generales del acuerdo plantean la reincorporación del personal, la equiparación salarial, un acuerdo que va en torno a algún bono pagado por única vez al sector y a una mesa de discusión permanente sobre ciertos temas que tienen que ver con lo sindical y que merecen una mesa permanente para ir discutiéndolos y perfeccionándolos”, dijo el ministro Coordinador de Gabinete de Chubut, Pablo Korn.
En cuanto al sindicato de jerárquicos del sur, junto al sindicato de trabajadores petroleros de Santa Cruz y Chubut, son dos de los que no suscribieron el Acuerdo de Diálogo firmado pocas semanas atrás por el gobierno nacional, las empresas del sector, los gobernadores de provincias petroleras y otros gremios del sector con representación en el resto del territorio nacional.
En tanto, el conflicto de encuadramiento se da entre el sindicato del personal jerárquico petrolero de la Patagonia y el SUPE, el tradicional gremio del sector que históricamente condujeran Diego Ibáñez (ya fallecido) y Antonio Cassia, ambos ex directores de YPF por la representación obrera en tiempos de Carlos Menem. A su vez, ese conflicto está cruzado con el que mantiene el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, con la empresa YPF por diferencias en las regalías que la provincia debe cobrar de la petrolera en función del crudo que extrae en su territorio, según publicó Página 12.
En medio del conflicto, cuando la ocupación de la planta de Termap y la aparente falta de salidas amenazaba con provocar desabastecimiento de petróleo a nivel nacional, Das Neves había resuelto jugar fuerte contra la empresa, responsabilizándola por las consecuencias y amenazando con quitarle la concesión de las áreas si no encontraba una solución.
Por ahora, las aguas volvieron a su cauce, aunque son tantos los factores políticos que atraviesan el conflicto que nada permite asegurar que el camino esté allanado hacia una solución definitiva.
(Fuente: Jornada- Página 12)
