
El riesgo país argentino llegó este jueves al nivel más bajo en tres años. Tocó los 446 puntos básicos, mientras que el costo de asegurarse contra un default bajó a 543 puntos.
Todo fue producto de que los bonos que sirven para elaborar ambos índices subieron hasta un 3%, en otra rueda positiva para los papeles de deuda soberana.
Esa performance le permitió a la Argentina mostrar niveles de riesgo de default menores a varios países de la Unión Europea. Más allá de las comparaciones, el mercado de bonos argentino sigue mostrando una persistente tendencia al alza.
Los inversores están convencidos de que los rendimientos de los papeles –caen cuando los precios suben– tienen que seguir achicándose porque están excesivamente altos en comparación con los de otros países “comparables”.
Si la baja no se acelera es porque diversos “focos” de incertidumbre mantienen en alerta a los especialistas. El año electoral es, sin dudas, el mayor punto de atención. La inflación y el futuro del tipo de cambio continúan como temas a seguirse de cerca.
Pero eso no quita que los papeles se revaloricen. Los denominados “cupones atados al PBI” se mantienen entre los activos más demandados, y luego de haber subido entre 150 y 200% en 2010 mantienen el ritmo en enero. En lo que va del mes ya acumulan subas de casi el 4%.
Los numerosos informes que los bancos locales y extranjeros, y las casas de Bolsa realizaron sobre estos papeles coinciden en asignarles fuertes posibilidades de seguir subiendo a lo largo del año, en virtud de que el ritmo de expansión del PBI acerca las chances de fuertes pagos en diciembre de 2012 y 2013.
Pero ayer las alzas las encabezaron los bonos par y discount, que son justamente los que se toman como referencia para medir el riesgo país. La caída de ese índice es la que le aseguraría a la Argentina una buena colocación de deuda en los mercados.
