
El ministro de salud provincial, Miguel Ángel Cappiello aseguró este martes que el dengue no está avanzando. A pesar de que en las últimas horas los casos registrados ascendieron a 76, el ministro insiste en que “la enfermedad está bloqueada” y relaciona el arribo de la plaga a los tours de compras a Paraguay.
“No creo que haya más infectados porque ya se fumigaron y descacharrizaron todas las manzanas de la zona y alrededores”, aseveró el funcionario.
A pesar de admitir que ayer se habían sumado 8 nuevos casos y ya ascendían a 76 los enfermos, el funcionario apostó al bloqueo de la enfermedad a través de la fumigación y la remoción de todo recipiente que pueda resultar en fuente de larvas de mosquitos.
El ministro advirtió que ninguno de los enfermos estaba complicado ni internado o complicado en su estado de salud y desestimó nuevos casos.
El domingo pasado se conoció que el dengue había vuelto con fuerza al norte de Santa Fe. Durante las últimas 24 horas ascendían a 76 los enfermos ya que, según indicó Cappiello en declaraciones radiales, este lunes se sumaron 8 casos más: “Todos pacientes que tengan la sistematología son considerados enfermos porque hay circulación de la enfermedad en Romang”, aclaró.
Cappiello sostuvo que “la circulación de personas es lo que genera contagio” y destacó: “Nos enteramos que en Romag hay tours de compras a Paraguay, alguno debe haber ido y trajo la enfermedad. Una vez aquí, el mosquito se transforma en autóctono”, explicó.
A pesar de este panorama, el ministro remarcó: “La enfermedad está bloqueada en Romang y en las localidades vecinas” y mencionó el trabajo de fumigación espacial y local en todas las manzanas y el descacharrizado (sic) en el cual obtuvieron gran colaboración de los vecinos. “No creo que haya más casos”, subrayó.
En tanto, este miércoles a las 8 de la mañana se realizará una reunión entre autoridades sanitarias de la provincia y el municipio de Rosario a la que se sumarán representantes de otras áreas locales y de la Terminal de Ómnibus para analizar rápidas medidas de acción que tiendan a bajar las probabilidades de una expansión de la epidemia.
