A un año del despido masivo de trabajadores de prensa por parte del Grupo Uno, el Centro de ex Soldados Combatientes en Malvinas de Rosario emitió un emotivo comunicado que recuerda la movida solidaria que se gestó en aquellos días.
Días previos al 2 de abril y al feriado de semana santa de 2010, crece la sospecha que por una cosa u otra, los ex soldados combatientes en Malvinas Rosario, debemos estar alerta para no tener una conmemoración formal por el día de Veteranos y Caídos en la guerra de Malvinas.
Así llegó a nuestros oídos que el martes por la tarde había una movida de los compañeros trabajadores de prensa, convocada por el Sindicato de Prensa de Rosario. Desde LT3, pasando por LT8, hasta el diario La Capital. El motivo es el intento de despido de 26 periodistas de ambas radios, mucho más no sabemos, pero debíamos estar allí y marchar junto a ellos, con nuestro camión y cocina.
Estos veteranos de guerra, este camión y esta cocina que lucharon y luchan contra la desmalvinización, cuando necesitan de una nota, una foto, una opinión, siempre tuvieron la mano de estos compañeros laburantes de la prensa, que con sus cámaras, micrófonos, bolígrafos e impresiones, nos pusieron y nos ponen en la opinión pública con nuestros reclamos, derechos y verdades. Cabe aclarar que en más de una ocasión, fue por decisión de ellos y no de los dueños de los medios.
Estos son compañeros de nuestra ciudad, les conocemos sus voces y caras, recorremos las mismas calles y hasta compartimos amigos, clubes y el colegio de nuestros hijos con algunos de ellos. Muchos son de nuestra generación para con ellos, en su mayoría, también hubo otra prensa que, al igual que nosotros, primero les mintió y después les ocultó lo que hace 28 años pasó en Malvinas.
Porque nos ayudaron a malvinizar, nuestra cocina solidaria llegó con su cucharón a calle Sarmiento, cuando recién comenzaba este ejemplo de resistencia y solidaridad de parte de los trabajadores del diario La Capital, que decidieron ir al paro hasta que sean incorporados sus compañeros radiales.
Al principio el cucharón estaba vacío, pero con los días que estaban por llegar sabíamos que se iba a ir cargando, es por ello que la cocina y el cucharón debían quedarse junto a los trabajadores.
A esa primera y pequeña marcha se le sumó otra más intensa y numerosa el 1º de abril, con gran participación de la comunidad rosarina, pero las respuestas de solución de parte de los dueños no llegaba y los días y las noches de esa Semana Santa, con 2 de abril incluido había que pasarla. Y allí, junto a la carpa y los compañeros apareció el primer guiso de lentejas que se comenzó por la madrugada y se comió a media mañana, con los primeros cucharones cargados que continuarían con los días.
En esta ocasión no vinieron de un ex soldado combatiente, sino de quienes en otro momento le sacaron una foto o le hicieron una nota, al cucharón lo llenaron otras manos y se repartió no sólo entre los trabajadores de prensa, sino a toda persona que transitó calle Sarmiento por esos días, como personas en situación de calle de la zona céntrica, ellos tuvieron su ración como las que repartimos con nuestra cocina en las fría noches de invierno. Y vaya satisfacción la de la cocina que antes sólo conoció cuarteles y ahora estaba rodeada de banderas, redoblantes, cornetas y grafitis, en esa calle cada vez más poblada mientras se endurecía la medida. Luego pasó a ser la tarima oficial de los oradores, al igual que el techo del camión que fue plataforma de cámaras y reporteros gráficos.
Pero de eso se trata la cocina y el cucharón, son símbolos, de unidad, solidaridad, de pueblo. Porque nuestros compañeros caídos salieron del pueblo y son del pueblo. Es por ello que el 2 de abril es de todos, por eso para nosotros, los ex soldado combatientes de Rosario, aunque muchos 2 de abril suelen ser turbulentos, con obstáculos, mientras los podamos sobrellevar con acciones de lucha solidaria, siempre nos encontraremos de pie y en la lucha; es una forma de vida.
Felicitaciones a los trabajadores de prensa y al Sindicato de Prensa por la resistencia. Resistencia que tanto cuesta sostener en esta época. Los esperaremos con los cucharones cargados para que desde vuestro lugar de trabajo nos vuelvan a hacer una nota, foto o lo que ayude a Malvinizar y así poder construir, recordar y contar la verdadera historia, esa historia en la que aún queda mucho por contar".
* Ex Soldado Combatiente en la Guerra de Malvinas.
Foto: Javier García Alfaro
