La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, repudió la masacre perpetrada este jueves por un hombre que mató al menos 12 niños luego de ingresar a una escuela pública de Río de Janeiro, e hirió a 30 personas más antes de quitarse la vida.
“Todos (debemos) estar unidos en repudio de este acto de violencia contra niños indefensos…este tipo de crimen no era característico en nuestro país”, afirmó Rousseff, consternada por la noticia, consignó la agencia Ansa.
La mandataria hizo uso de la palabra hoy en un acto público al final del cual pidió un minuto de silencio “en homenaje a esos brasileñitos” que perdieron la vida “tan pronto”.
