
La obra con la que Hermes Binner quiere que se lo recuerde tras su paso por la Gobernación santafesina sufrió un nuevo embate. El gremio portuario sostiene que la concreción del Puerto de la Música deparará 350 obreros despedidos.
“El Puerto de la Música es el puntapié inicial para erradicar el puerto productivo de la ciudad”. La frase no salió de la boca de un candidato opositor en campaña. Fue expresada por César Aybar, secretario general del Sindicato Unido de Trabajadores Portuarios (Supa), quien advirtió que, de hacerse la obra, habrá unos 350 trabajadores cesanteados.
En diálogo con el periodista José Maggi, conductor del programa Trascendental, que se emite por LT8, Aybar se despachó a gusto: “El Puerto de la Música no es más que el puntapié inicial para erradicar el puerto productivo de la ciudad, como concretamente se viene demostrando año a año a medida que van desapareciendo las terminales portuarias rosarinas”.
El líder gremial agregó: “Queremos una vez más expresar nuestra preocupación respecto del Puerto de la Música, porque de concretarse esa obra se perderían 350 puestos de trabajo y un poco más también, en el lugar donde se quiere emplazar la obra”.
Además, Aybar reveló los contenidos de dos encuentros, uno con el propio gobernador Binner y otro con el ministro de Aguas y Servicios Públicos, Antonio Ciancio: “Nuestra inquietud deriva de una reunión que tuvimos con el gobernador de la provincia y otra con el ministro de Aguas que, con una frialdad y una soberbia espantosa nos dijo: «Les guste o no les guste, el puerto de Rosario tiene que salir de la ciudad porque es un puerto obsoleto»”.
El sindicalista prosiguió su denuncia: “Ciancio dio un montón de argumentos y nos anticipó que más tarde o más temprano el puerto de Rosario va a salir de la ciudad. Lo dijo un ministro del gobierno, no el vecino de la esquina”.
Aybar, en ese sentido, profundizó su denuncia: “Luego hemos hecho distintas gestiones en Buenos Aires y hasta nos reunimos con (el secretario general de la CGT) Hugo Moyano, quien le transmitió nuestra preocupación a la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner), que dio una orden concreta para que no se le de la autorización hasta que se resuelva el problema de los trabajadores”.
Por último, el líder del Supa reveló que tal autorización aún está en veremos: “El mismo gobernador se comprometió a que ellos iban a tirar la obra para atrás si se perdía un solo puesto de trabajo, cosa que no cumplió, y siguió adelante con la licitación y con esta batalla mediática en la que dice que la autorización está dada por la Nación, y no es así”.
Fuente: Programa Trascendental, LT8
