
Hace apenas unos días fue el radical Darío Boscarol. Ahora, la denuncia sobre el uso de la chequera del gobierno provincial como instrumento de campaña a favor del candidato oficial llega desde el propio socialismo.
En la comuna de Villa Mugueta dicen que les retacean fondos por apoyar a Rubén Giustiniani, quien osó desafiar al gobernador Hermes Binner al enfrentar en la disputa interna por la Gobernación al delfín del mandatario provincial, Antonio Bonfatti.
Quien denuncia esos manejos discrecionales de fondos públicos es Soraya Lavina, vicepresidenta comunal, quien no ahorró calificativos a la hora de repudiar “las acciones que el gobierno de la provincia está llevando a cabo” ante “la decisión de acompañar a Giustiniani en las internas del 22 de mayo”.
En una carta a los afiliados socialistas que se difundió este lunes, Lavina aseguró que antes de optar por respaldar a Pechito ella y los integrantes del llamado grupo Construyamos, que gobierna Mugueta, recibieron “aprietes y amenazas para torcer esta voluntad”.
“Lo que vino después, es decir, lo que nos está pasando hoy, fue y es mucho peor: tenemos fondos que se nos adeudan desde el año pasado, sin los cuales a la comuna se le complica hacer obras y funcionar, ya que no poseemos industrias o grandes ingresos locales, como son obras menores 2010 y 2011, hogar de niños 2010 y 2011, hogar de ancianos 2011”, explicó la funcionaria comunal, que agregó que cuando pidieron explicaciones por la falta de cumplimiento de los pagos recibieron como respuesta “y muchachos, se la tienen que aguantar, están en una lista negra y los fondos están trabados”.
Lavina, que además de vicepresidenta comunal es secretaria general del Centro Socialista Villa Mugueta, relató que los miembros de la comisión comunal llevaron su reclamo por la retención de fondos a la capital provincial, a la Casa de Gobierno, donde pidieron audiencias sin resultado positivo. “Nadie nos atendió, volvimos como fuimos –relató-, pero lo peor de toda esta situación es que a las comunas vecinas que acompañan a Antonio Bonfatti en la interna la chequera del Gobierno los está beneficiando y mucho: llegan fondos para cloacas, piden dinero para 3 cordones cuneta y ripio y les dan para seis, reciben dinero para comprar camiones”.
“La verdad que con todo este tipo de acciones nos estamos pareciendo bastante a los peronistas”, escribió también Lavina, con un dejo del más cándido gorilismo que suele campear en el partido de la rosa, tras preguntar si el retaceo de fondos no es copiar el mecanismo tanta veces denunciado por Binner apuntando al gobierno nacional.
“Soy joven, tengo 27 años y creí en la política de la mano del Partido Socialista porque pensé que era un espacio diferente donde la chequera, los aprietes y la intolerancia no existían; participé en todas las capacitaciones de parte del sector de Hermes y del Cemupro a las que me invitaron, los discursos y las charlas eran muy progresistas y creía estar participando en un espacio político diferente; la práctica y la realidad me mostraron lo contrario, discursos vacíos que no concuerdan con la práctica. Esto hace que los jóvenes sigamos pensando que todos los políticos son iguales y que la práctica de la política es, con perdón de la palabra, una mierda”, despotricó después la muchacha de Mugueta, que contrastó lo denunciado sobre el sector de Bonfatti con la “tolerancia y el respeto” que priman en el pueblo con el otro adversario interno, la Unión Cívica Radical, que tiene como principal referente a Eduardo Galaretto. “Parece mentira que alguien que no es de nuestro partido respete nuestra dignidad como grupo de trabajo, a diferencia de lo que hace el gobierno provincial, de nuestro mismo partido, que nos quiere ver de rodillas por no aceptar las imposiciones de acompañar a Antonio Bonfatti en la interna”, señaló Lavina, abundando sobre la relación con el radicalismo, desde el que también hubo denuncias de uso de fondos públicos en la campaña del delfín de Binner.
Fue el diputado Boscarol una de las voces cantantes en este sentido. Y luego se sumó el propio candidato a gobernador del grueso de la estructura radical, Mario Barletta: “Calma socialistas”, chicaneó el actual intendente de Santa Fe.
Pero Lavina, está visto, sintió más íntimamente que los radicales lo de verse apretada y en desventaja por el manejo de los fondos del gobierno provincial. “Qué paradoja, quieren destruir algo que apoyaron y aplaudieron: que un grupo de jóvenes socialistas logre ganar la comuna en un pueblo netamente peronista. Es la primera vez en la historia de nuestra localidad que gobierna el socialismo; oportunidad para aprovechar y no para destruir”, redactó la vicepresidenta comunal.
Aquí, los últimos párrafos de la misiva que Lavina escribió:
Es una pena todo lo que nos está pasando dentro del partido, lo que más me duele de todo esto es que quedan en el medio muchos amigos y compañeros a los cuales tengo mucho afecto y cariño. Muchos de ellos supieron separar y todavía me brindan un saludo, otros me dan vuelta la cara.
Tal vez sea demasiado ingenua y las cosas en política siempre se manejan de esta manera, si es así desde mi humilde lugar me comprometo a hacer todo lo contrario para que esto no ocurra, de hecho en el Grupo Construyamos no nos manejamos con este tipo de mecanismos y nos va muy bien, la honestidad, la tolerancia, el respeto y la fuerza de los ideales se pueden mantener en un grupo de trabajo político. Puede ser que todo esto les sirva para que un grupo mínimo pueda perpetuarse en el poder o mantener puestos de trabajo políticos, a lo mejor les sale bien, esto es un cuco para muchos jóvenes que creyeron en algo diferente, en algo progresista, y terminan por irse a su casa.
¿Acaso no se dan cuenta de que si Antonio Bonfatti gana la interna necesitan de todos, incluso de nosotros para las próximas elecciones? La verdad me va a costar mucho volver a sentarme con algunos compañeros para delinear pautas de trabajo en conjunto si esto ocurre, después del apriete y la amenaza no es fácil volver a mirarse a la cara y compartir ideales.
Hace unas semanas atrás tenía muchas ganas de irme a mi casa, pero a medida que pasa el tiempo, hay muchas cosas que me dan tanto asco que me fortalecen para seguir adelante, y defender los derechos de la Comuna de Villa Mugueta, los ideales del grupo Construyamos, y militar para que Rubén Giustiniani sea Gobernador. Es una pena que en el medio de todo esto siempre queda la gente, los ciudadanos que pagan sus impuestos y que por un apriete político no pueden ver sus impuestos en obras, no deberíamos olvidarnos nunca de eso.
No quiero este tipo de política ni para mi localidad, ni para mi provincia, ni para la Nación, está todo muy contaminado por la política sucia y desleal, pero nada es imposible.
La intención de esta carta es simplemente que todos los compañeros del Partido Socialista conozcan la situación que estamos atravesando y poder expresar lo que pienso en forma personal, como debe ser en democracia.
