
Este sábado se realizó una jornada en memoria de Eric Roldán, el chico de 16 años que murió ahogado en una cava clandestina el pasado 9 de febrero al salvar a su hermanito, quien había caído en la fosa anegada por las lluvias.
“Por la memoria de Eric, porque su fallecimiento no quede en el olvido. No más cavas ilegales en Rosario. No más muertes por las desprotecciones territoriales que generan la complicidad del Estado y los sectores privados. Por el cumplimiento de los acuerdos entre la comunidad y las instancias de gobierno”, son las consignas que remiten a la responsabilidad de la administración que encabeza Miguel Lifschitz, que demoró varios días en tapar la hondonada, sin que hasta ahora se conozcan sanciones a quienes la cavaron.
La actividad se desarrolló en el barrio Vía Honda –Ameghino y Patagones–, y fue convocada por la Asamblea de Vecinos del barrio Vía Honda, la Mesa de Gestión Vía Honda y el Movimiento Martín Fierro.
“A más de dos meses de esta situación, las respuestas no dan cuenta del acuerdo generado en la reunión mencionada, lo que nos lleva a retomar esa demanda y desplegarla en el marco de un debate entre los diferentes actores, donde se pueda informar las acciones realizadas hasta ahora, evaluar en conjunto la situación actual y las acciones a seguir”, expresa el documento de convocatoria a la actividad que firman la Asamblea de Vecinos del barrio Vía Honda, la Mesa de Gestión Vía Honda y el Movimiento Martín Fierro.
Aquel 9 de febrero, los vecinos de Vía Honda no podían salir de la conmoción. Ese miércoles, a las 15.30, Eric Alejandro Roldán se introdujo en el pozo de agua para salvar a su hermano menor, Alan Ezequiel, y fue succionado por el barro.
Los familiares y vecinos lograron sacar al chico de la cava con vida, pero su pulso era muy débil y falleció en el patrullero camino al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
Jesús Benítez, tío de la víctima, declaró entonces que los chicos que estaban con su sobrino jugando cerca de la cava lo fueron a buscar a su casilla para avisarle que Eric no podía salir del pozo. Benítez salió corriendo y llegó hasta la cava, se tiró junto a otros vecinos e hicieron lo imposible por sacar a su sobrino, pero el esfuerzo fue en vano.
El tío responsabilizó a una empresa que desde diciembre realiza estas excavaciones y el familiar especuló que de manera ilegal porque los camiones que se llevan la tierra no tienen ninguna identificación. Además en el lugar no hay ningún tipo de señalización, ni vallado en un lugar que siempre estuvo lleno de pibes jugando.
Juan Carlos, otro de los habitantes del asentamiento que colabora con la copa de leche y otro de los vecinos que se arrojó a la cava para salvar a Eric, relató que en el lugar había una canchita de fútbol donde los pibes se pasaban todo el día.
Ese trágico día, los policías de la comisaría 19ª, que llegaron en patrullero mientras los vecinos intentaban por todos los medios rescatar al chico, no hicieron nada, y al ser increpados por la gente del lugar respondieron que tenían que esperar a los bomberos, según el testimonio de esos vecinos. “Trasladaron al pibe (aún con vida) por pedido de los lugareños sin ofrecerlo”, dicen, y recuerdan indignados que ante tanta desidia varios de los lugareños querían trasladar a Eric en un carro tirado por un caballo.
Fotos: Prensa Martín Fierro y Juane Basso
