
Una aeronave de la empresa rosarina Sol Líneas Aéreas que cubría el trayecto Córdoba-Mendoza-Neuquén-Comodoro, se precipitó este miércoles a tierra envuelto en llamas en la región de Somuncurá, una meseta desértica de la Patagonia, a 500 kilómetros de Bariloche. Los diecinueve pasajeros, entre los cuales se encontraba un niño, y los tres tripulantes de la nave perecieron en el accidente. El director del hospital de la localidad Los Menucos, ubicada a unos 40 kilómetros de la meseta, informó que en el lugar encontraron "cuerpos carbonizados" junto al "avión despedazado" y que todo estaba esparcido en un radio de cien metros. La empresa suspendió todos sus vuelos que tenían previsto partir desde Rosario.
El vuelo 5428 partió desde Neuquen a las 20.08 para cubrir el último tramo hasta Comodoro Rivadavia, a las 20.50 se estableció la última comunicación con el avión, en la cual el comandante se declaró en emergencia, informó la compañía en un comunicado emitido en la madrugada de este jueves.
En él se indica que "el viaje del tramo era de una hora 50 minutos y la nave tenía combustible para tres horas treinta minutos". Además, informó que se dispuso un número para uso exclusivo de los familiares, el 0810 122 7765.
Sobre los motivos que produjeron la caída de la nave no se dieron mayores precisiones. Se sospecha que pueda el accidente este relacionado al congelamiento de una de las alas, ya que según manifestaron fuentes aeroportuarias, a las 20.38 los pilotos pidieron instrucciones para descender por acumulación de hielo en partes de la aeronave.
No obstante, el vice presidente de la empresa, Juan Nyffenegger, sostuvo en conferencia de prensa que las causas del accidente están sujetas a investigación y que la empresa está a disposición de la autoridad con toda la colaboración que pueda brindar.
Nyffenegger, remarcó: "Los pilotos que estaban a cargo de la aeronave tenían experiencia, eran muy meticulosos y estaban en plena capacidad de sus actos y con sus habilitaciones al día. Descartó además que el accidente haya sido producto de inclemencias climáticas al aseverar que al momento del siniestro el tiempo en Río Negro era bueno.
En tanto, el vice presidente informó que Sol dispondrá un avión para facilitar las tareas de rescate de los cuerpos.
Por su parte, el médico Renato Gasaniga, integrante del primer equipo de socorristas que llegó al sitio del accidente aéreo, dijo que el lugar presentaba una imagen de devastación y que durante dos horas intentaron sin éxito encontrar sobrevivientes. "Había lugares muy oscuros y de poca visibilidad pero no obstante se podían ver partes del avión y cuerpos por todos lados", sostuvo.
"Llegamos entre las 22.20 y las 22.30 y durante dos horas estuvimos rastrillando y buscando sobrevivientes pero no encontramos a ninguno", añadió el profesional, quien además afirmó que se encontraba conmocionado por la experiencia que le había tocado vivir.
El socorrista detalló que una vez que se constató que no existían sobrevivientes, la policía y los bomberos de Los Menucos acordonaron el lugar para evitar el ingreso de curiosos y pobladores de la zona.
Por su parte, el director del hospital de Los Menucos, Ismael Alí, confirmó que no hubo sobrevivientes del accidente del vuelo que cayó a tierra 35 kilómetros al sur de Los Menucos, en la meseta patagónica de Somuncurá.
Alí dijo a los medios que personal del hospital y de Defensa Civil, junto con efectivos policiales y bomberos voluntarios de la localidad llegaron al lugar alrededor de la una de la madrugada y encontraron sólo cuerpos carbonizados junto al avión despedazado.
Indicó que el avión cayó en llamas en un campo que es propiedad de la familia Martín, a unos 600 metros de su domicilio, y que los pedazos están esparcidos en un amplio radio a la redonda.
"Todo presenta signos de que el avión cayó en llamas", indicó el director, y agregó que es muy difícil reconocer cualquier detalle en los cuerpos.
También contó que el hospital dispuso la permanencia allí de una ambulancia y un médico, en tanto que otras dos unidades regresaron a Los Menucos.
Otra persona que acercó información sobre lo sucedido es la del intendente de Los Menucos, Mabel Yahuar, quien informó que dispuso un operativo para recibir a los familiares de las víctimas fatales. También detalló que fue "algo terrible, la situación es muy dolorosa, al parecer el avión se prendió fuego en vuelo. Hubo un poblador que escuchó cinco explosiones y luego vio caer una bola de fuego", expresó Yahuar.
El poblador que mencionó la intendenta fue quien dio a conocer del accidente cuando afirmó a la policía y medios de comunicación de Río Negro que vio caer una bola de fuego del cielo en una apartada zona rural.
Las víctimas son Marcelo Frías, DNI 20622857; Juan Carlos Begovic, DNI 11642820; Guillermo Castro, DNI23386090; Andrés Cerioni, DNI 25221358; Diego Córdoba, DNI 22675651; Jorge Alberto Jacomes, DNI28542099; Antonio López, DNI 13372625; Eduardo Musaccio, PASAPORTE 5187151; Sara Noemí Tula, DNI 17129825; Luis Vargas, DNI 22437920; Gustavo Basaldua,DNI 24498662; Rubén Demaría, DNI 24026980; Hugo Di Filippo, DNI 21699040; Carina Soledad Mansilla, DNI 35566544; Emanuel Olivera, DNI 30823843; Fernando Pulozzi, DNI 27752256; Juan Manuel Ruiz,DNI 28989370; Dario Runjevac, DNI 21433802; Benjamín Santiago Sloper, DNI 50195115.
Mientras que la tripulación estaba conformada por: Juan Raffo, DNI 17546676, Comandante; Adriano Bolatti, DNI 23668505, Primer Oficial, y Jésica Fontan, DNI 31784622, Tripulante de Cabina y oriunda de Rosario.
La aeronave que cayó a tierra era un Saab 340, un bimotor turbohélice que se dejó de producir para usos civiles en 2005. Por lo general poseen entre 30 y 35 butacas, los aviones de la compañía rosarina cuentan con 34 asientos. Estos turbohélices fueron diseñados y producidos en un principio por un consorcio entre Saab y Fairchild y voló por primera vez el 25 de enero de 1983. La nave siniestrada tenía la matrícula LV-CEJ y había sido fabricada en 1985 y su primer vuelo fue en abril de ese año. Mientras que a la Argentina llegó en agosto de 2010.
