
El resentimiento en el Frente Progresista resulta cada vez menos disimulable. Tras el fracaso de la cumbre que sostuvieron los máximos referentes de la UCR y del PS, el jefe de la bancada radical en el Senado, Gerardo Morales, insistió este miércoles sobre la posibilidad de un alejamiento de ambas fuerzas en Santa Fe.
Morales habló después de la decisión de Alfonsín de acordar con De Narváez y de la negativa de Binner de aceptar tal asociación. "La elección en Santa Fe está peleada y algunos correligionarios pueden bajar los brazos", advirtió
El senador por la UCR y presidente del bloque en la Cámara Alta, volvió a tomar distancia de Binner y amenazó con quitarle apoyo en las próximas elecciones en la provincia del litoral.
"El tema de Ricardo con Hermes Binner ya fue", reconoció el legislador nacional en declaraciones radiales después de que este miércoles el candidato a presidente por el radicalismo anunciara un acuerdo con el diputado nacional Francisco de Narváez.
Morales advirtió que "esto no lo va a decir nunca Ricardo y no quiero tampoco profundizar diferencias, pero Binner no ha tenido una buena actitud con él durante todo este proceso y lo lamento".
El martes pasado, Morales ya se había referido al tema, al expresar que la interna de Santa Fe es “muy dura” y que “está poniendo en riesgo la situación del Frente progresista cívico y social. Me parece que va a tener que pensar el socialismo en esos temas, porque si no, se puede poner en riesgo también el gobierno de la provincia de Santa Fe”, consideró entonces.
Este miércoles volvió a sugerir que el fracaso de la negociación nacional, aunque el PS hace todo por desmentirlo, también puede teñir el destino del acuerdo en la propia provincia.
Igualmente, el senador radical aseguró que no pierden las "expectativas de que nos acompañen y espero que lo hagan", aunque advirtió que no aguantarán "actitudes, acciones, que deterioren nuestro vínculo en Santa Fe".
"Binner y Bonfatti tienen la responsabilidad del fortalecimiento del Frente Progresista Cívico y Social", aseguró Morales, de cara a las próximas elecciones tanto locales como nacionales y advirtió: "Nosotros tenemos una buena actitud, pero la elección está palo a palo y algunos correligionarios pueden bajar los brazos si no ven una buena señal de parte del socialismo".
Además del fracaso de la fórmula Ricardo-Hermes, también el cierre porteño debilitó la ya golpeada relación entre las fuerzas del radicalismo y el Partido Socialista, pues este último tampoco acordó con los radicales en Capital Federal, sino que al igual que en Córdoba, lo hizo con Proyecto Sur y el GEN.
