Con motivo de cumplirse este miércoles el 35º aniversario de la masacre de Palomitas, un numeroso contingente de militantes y familiares rosarinos partió hacia Salta para asistir al acto que se realizará a las 16 en el lugar de la masacre.
El nutrido grupo, que partió a las 18.30 de este martes desde la sede rosarina de la Secretaría de Derechos Humanos, está conformado por integrantes de la Murga La Memoriosa, Amsafe-Rosario, Familiares de los asesinados en la masacre, HIJOS Rosario, Organización Barrial Túpac Amarú Rosario, Comisión Fundadora del Museo de la Memoria, compañeros y amigos, y asistentes a las jornadas de los Juicios. Consigo llevan adhesiones de distintas agrupaciones de derechos humanos y de Madres de Plaza 25 de Mayo Rosario.
Por otra parte, el Colectivo de ex Presos Políticos y Sobrevivientes de Rosario envió un poema escrito por uno de sus integrante, Carlos Arroyo, sobre Amarú, quien fuera compañera de militancia.
Los asesinados en la masacre de Palomitas son Celia Raquel Leonard de Ávila, Evangelina Botta de Nicolai, María Amaru Luque de Usinger, María del Carmen Alonso de Fernández, Georgina Graciela Droz, Benjamín Leonardo Ávila, Pablo Ouetes Saravia, José Ricardo Povolo, Roberto Luis Oglietti, Rodolfo Pedro Ussinger, y Alberto Simón Zavarnsky.
Los hijos de Botta-Nicolai se trasladaron con sus respectivos hijos, según consignaros los organizadores del viaje.
A continuación, Redacción Rosario transcribe el poema escrito por Carlos “Pucho” Arroyo el 10 de junio de 2004:
No habrá nunca olvido
a la memoria de Amarú
es tal vez que en sus primeros
alaridos heroicos
le fue la vida
nunca quiso volver
a la rabia o al olvido
nunca a la verdadera noche
y su mirada se detuvo
desaparece.
convocan su nombre
incansablemente bello
estalla su cara asediada
sobre la tierra que levanta
sus ruinas
se acostumbra al cielo perdido
a un horizonte de multitudes.
es que tal vez busca llegar
al ruido de laberintos cerrados
a los sonidos de cada río
de las mañanas.
sobrevivirá el miedo ese
destino dormido huyente
que ha padecido desmoronado
en su cuerpo que habita
y se sumerge bajo aguas
salvajes.
