
La candidata del Frente Progresista Cívico y Social, Mónica Fein, se impuso este domingo sobre Héctor Cavallero –del Frente Santa Fe para Todos– por 22 puntos. “Mónica será la primera mujer intendenta socialista del país”, festejó su mentor y actual jefe municipal, Miguel Lifschitz, quien ganó su propia puja para arribar al Senado provincial.
Los guarismos resultaron en un 52.18 por ciento de los votos para la sucesora de Lifschitz, 30.1 para el ex intendente Héctor Cavallero y 10.83 para el candidato de Unión PRO, Ricardo Schlieper, que no repitió a nivel comunal el buen desempeño que esa fuerza tuvo en la provincia.
Con todo derecho al festejo, una exultante Mónica Fein expresó: “Rosario es progresista y seguirá siendo progresista”. “No le temimos al debate de ideas, no tenemos nada que ocultar, seguiremos como lo hicieron Hermes Binner y Miguel Lifschitz”, afirmó.
La primera mujer electa para ocupar la Intendencia de Rosario negó que el triunfo se lograra “por una campaña publicitaria. Ganamos por un trabajo de más de 20 años en esta ciudad”, resaltó.
Su futuro gobierno –dados los guarismos finales en lo que a aspirantes a concejales respecta– no tendrá las cosas tan fáciles como el actual. El socialismo, en lugar de sumar tres bancas, perdió dos y se quedó con cinco. Su principal aliada, la UCR, si bien sumó una banca, no está homogéneamente sometida a las voluntades del PS, ni nunca lo estuvo, por lo que la supremacía del FPCyS en ese recinto, si alguna vez la tuvo, ya no la tendrá.
El Frente Santa Fe para Todos junto con su aliado del PPS compone un bloque de seis. Sumados las flamantes cuatro bancas de Unión Pro y las otras dos que agregan al arco opositor el ARI y Proyecto Sur, está claro que el municipio deberá tener una muñeca más flexible a la hora de proyectar en el Concejo rosarino.
