
La compañía Hokkaido Electric Power Co consiguió la autorización de la prefectura local para operar con normalidad el reactor tres de la central de Tomari que, desde días antes del desastre nuclear de Fukushima, estaba funcionando a prueba.
Actualmente 39 de un total de 54 son los reactores que están desconectados y para que sean puestos en funcionamiento deben someterse a pruebas de resistencia simuladas por ordenador que prueben su seguridad.
Tras la aprobación del gobernador de Hokkaido, Harumi Takahashi, la puesta en marcha del reactor tres de Tomari debe ser ratificada ahora por el ministro de Economía, Comercio e Industria, algo que se espera que ocurra en breve. Se estima que funcionará hasta mayo de 2012, cuando deberá someterse nuevamente a las pruebas de resistencia necesarias para garantizar su seguridad.
Sin embrago, el gobierno continúa evaluando el impacto económico que tendría el cierre de todos los reactores nucleares del país, que abastecía el 30 por ciento de la energía que consumía Japón antes del peor desastre nuclear de su historia, después de Hiroshima y Nagasaki.
En tanto, Tokyo Electric Power (Tepco) -compañía operadora de la planta de Fukushima- anunció que sus planes de parada fría de la malograda central podrían retrasarse.
Los esfuerzos por descontaminar el agua que se utiliza para refrigerar los reactores resultó continuamente interrumpido por repetidas averías en los instrumentos de absorción de cesio, que provocaron fugas de agua por el mal funcionamiento de las bombas.
"Es posible que la descontaminación no sea completada, como estaba planeado, para fin de año, aunque no hemos decidido todavía cambiar el objetivo. El retraso podría afectar al proceso de cierre", declaró a la prensa un portavoz de la corporación.
Por otro lado, Tepco confirmó que está probando un nuevo instrumento para descontaminar el agua radiactiva. Hasta el nueve de agosto, la compañía logró procesar 42.000 toneladas de agua altamente contaminada, mientras otras 120.000 toneladas deben ser tratadas todavía.
