
El gobernador Hermes Binner encabezó este viernes en Buenos Aires la presentación del sistema utilizado en Santa Fe en los pasados comisios provinciales. El método es impulsado desde diversos sectores de la oposición como una herramienta “superadora” en materia electoral y pretenden que se implemente en las generales de octubre.
Por otro lado, varias voces se elevaron en contra de la iniciativa por considerarla más carente de virtudes que de defectos. En tanto, la Justicia electoral advirtió que su instrumentación resultaría imposible dado el poco tiempo que resta de aquí a los comicios.
Entre los cambios positivos que introdujo el sistema de boleta única, se cuenta el que ya no existe más el cuarto oscuro tradicional donde el elector se encuentra con cantidades de boletas, sino que varios electores pueden sufragar simultáneamente en boxes individuales, con las boletas que les provee el presidente de mesa y a las que deben hacerle una sola marca en la opción de su preferencia antes de volver a colocarlas en la urna, con lo que se elimina la profusa queja de siempre del faltante de boletas, o las denuncias de robo.
Ese argumento es el que su principal promotor, Hermes Binner, blande para adjudicarle al método la cualidad de transparente. Y es el más rechazado por quienes se oponen a su implementación.
Según se desprende de las dos experiencias que tuvieron lugar este año en las elecciones provinciales de Santa Fe y Córdoba, donde el nuevo método disparó un récord de votos anulados, la boleta única, si bien agiliza en cierta medida el proceso electoral, no lo exonera de sospechas.
En el caso de Santa Fe, hubo fuertes rumores sobre manos mágicas duplicando cruces en los casilleros de las papeletas, o rellenando casilleros en blanco. Lo cierto es que entre blancos y nulos se contaron 300 mil votos para la categoría Diputado Provincial y sospechosamente sólo 120 mil para la categoría Gobernador. Mientras que en Córdoba sucedió otro tanto: hubo 87 mil votos blancos y nulos para Gobernador y casi 375 mil para legisladores provinciales por distrito único.
Otro argumento esgrimido en contra del sistema es el enunciado por el diputado nacional, Agustín Rossi, en un artículo de su autoría publicado este viernes en el diario Página 12 en el que sostiene que la boleta única “potencia las individualidades y menoscaba la construcción colectiva. Valoriza más a los candidatos conocidos y taquilleros que a los forjados a partir de la militancia y el compromiso político duradero”.
Rossi puso además de manifiesto la contradicción de Binner de promover este sistema cuando a principios de este año vetó un artículo de la ley de Boleta Única, que establecía su utilización a partir de las elecciones generales dejando para las primarias el tradicional sistema de papeleta electoral: Es claramente “inconveniente utilizar un sistema para votar en las elecciones primarias y otro en comicios generales”, había dicho el gobernador santafesino en esa ocasión.
En tanto, para la Justicia electoral, la instrumentación del sistema de boleta único es a estas alturas improbable. Los jueces sostienen que se debe tenerse en cuenta que ya al final de la próxima semana, todos los partidos deberán oficializar sus candidatos –faltarán 50 días para la elección– y, tal como lo señaló uno de los magistrados en declaraciones al diario Página 12 “un cambio como el establecimiento de la boleta única requiere de una largo y profundo proceso de educación y explicación al ciudadano”.
