
El Movimiento Evita de Rosario denunció este miércoles ante las autoridades del PAMI local, las irregularidades que habría sufrido una mujer tras el fallecimiento de su padre, relacionadas con el sepelio del mismo. Además de haber sido estafada, al hacer la denuncia habría sido víctima de aprietes físicos y amenazas.
La responsable del frente territorial del Evita, Alejandra Fedele, explicó que “se trata de una serie de ilegalidades que sufrió una vecina de la ciudad luego de la muerte de su padre, particularmente respecto de la prestación del servicio de sepelio del mismo”.
Segun confirmaron los dirigentes del Movimiento Evita a este portal, el director del Pami local recibió en persona a Fedele y se comprometió a “iniciar una investigación”.
En el escrito que se entregó al director del PAMI Rosario, Tomás Aleta da Sylva, se solicita que se inicie una investigación administrativa con el objeto de individualizar a los funcionarios públicos que se encuentran bajo la esfera de su competencia jerárquica, instruyendo en su caso el sumario administrativo de rigor; que comunique a su superioridad, para que tome conocimiento del contenido de la denuncia, al tiempo que agrega que “los denunciantes se reservan, más allá de esta solicitud, el derecho de recurrir ante los tribunales ordinarios, a fin de dilucidar la eventual responsabilidad administrativa, civil y penal de quienes hayan intervenido o participado en alguna de las presuntas maniobras ilícitas que se ponen de manifiesto en el escrito”.
Fedele relató a Redacción Rosario que “el 28 de agosto, cuando fallece el padre de Liliana (no se revela el apellido de la damnificada por razones de seguridad), se le presenta a ésta una persona como encargada de la «Cochería Rosario» y le dice que es quien presta los servicios sociales de sepelio dentro de la institución. Este señor, de apellido Novara, también le solicita el DNI y el recibo de sueldo de su padre y le exige como forma de pago 2.200 pesos al contado y, en el momento de la inhumación, otros 1.800, que los percibiría él por Anses, cobrando el denominado Subsidio de Contención Familiar”.
La dirigente del Evita agregó: “Cabe destacar que la señora Liliana pudo reunir el dinero solicitado pidiendo prestado a familiares y amigos y efectuó el pago de los 2.200 pesos. Luego de realizado el entierro de su padre, se digirió a la cochería a pedir el certificado de defunción, a lo que el señor Jonatan Novara contestó que una vez librado el pago de Anses le haría entrega del mismo”.
“A partir de allí, realizamos averiguaciones telefónicas en la misma cochería, donde el señor Néstor Novara (padre) nos dijo que el costo del sepelio era de 1.800 pesos y que serían cubiertos por PAMI. Luego nos presentamos en el lugar pidiendo una explicación por la estafa sufrida por la vecina. Se generó una discusión con los dueños y la conversación terminó de malas maneras”, detalló Fedele.
“Unas horas después, la señora Liliana recibió un llamado a su celular del señor Jonatan Novara, en el que la amenazó diciéndole «que frene todo, que pare a esas dos locas, y que diga que si llamaban del PAMI, preguntando por el hecho, dijera que ella había llamado a la cochería, porque sino muchas personas, que trabajan en el PAMI y que tienen familia, iban a quedar sin trabajo»”.
En tren de brindar más detalles sobre lo sucedido, Fedele expresó que “el 9 de septiembre, Liliana se presentó en el PAMI para retirar la historia clínica de su padre y le dijeron que la extraviaron. Al mismo tiempo, un guardia de seguridad le dijo que ella olvidó una pertenencia en terapia intensiva, y cuando llegó allí vio que se trataba del recibo de sueldo que había entregado a Novara. Cuando la señora Liliana se está retirando del edificio, se encuentra con Néstor Novara, quien se acerca a Liliana, le impide el paso, reteniéndola contra la pared, la insulta y amenaza. A raíz de este hecho, la mujer sufre lesiones en su brazo y hombro derecho”.
“Mientras esto sucedía, el mismo guardia de seguridad observaba sin intervenir. Cuando Liliana le pide que atestigüe sobre lo ocurrido en la comisaría, el guardia le contestó que no arriesgaría su trabajo por alguien que no conocía. No obstante la negativa del guardia, la señora Liliana se dirige a la seccional policial pertinente y realiza la denuncia de los hechos. Al día siguiente se comunica telefónicamente el señor Jonatan Novara con ella y, entre insultos y amenazas, le hace saber que su padre está preso por la denuncia que ella efectuó. Unas horas después, y durante los días subsiguientes, Liliana advierte que en la puerta de su domicilio se encuentran estacionados autos y traffics pertenecientes a la firma “COCHERÍAS ROSARIO”, que van rotando sus turnos, a modo de guardia, permaneciendo así vigilada, en su propio domicilio, durante varias horas a lo largo de los días”, añadió Fedele, quien culminó su relato con otra novedad: “Luego se tomó conocimiento que el señor Néstor Novara fue liberado de su detención”.
Foto: Blog Payaso Barricada
