
Mientras que para Lifschitz la Tasa General de Inmuebles por cuyo aumento clama “tiene sentido de equidad social”, un relevamiento llevado a cabo por el concejal y ex intendente rosarino, Héctor Cavallero, demuestra que, muy por el contrario, el impacto social que ese gravamen ejerce en la población es, tal cual se aplica en la actualidad, “de una gran injusticia”.
“Los impuestos deben ser aplicados con un verdadero sentido de equidad social”, dijo Cavallero a Redacción Rosario, “los que no pagan, son los que ellos no quieren tocar: iglesias, cámaras empresarias, sindicatos, ninguna paga la TGI” enumeró en alusión al 30 por ciento que según el actual intendente están exentos o bien porque no son propietarios o porque están en situación de pobreza.
Para Cavallero, no debe recurrirse a un “exabrupto” –tal como calificó el aumento indiscriminado del 60 por ciento que pretende aplicar el municipio–, para recomponer las arcas municipales: “Los ingresos deben ser aumentados con un criterio de mayor equidad y justicia social, pero principalmente hay que disminuir los gastos. Acá hay un despilfarro de ingresos: hay fundaciones que reciben millones de pesos. Son fundaciones que mueven muchísimo dinero”, señaló Cavallero, para quien resulta un despropósito que haya “un montón de asociaciones, que están llenas de oro y no pagan la TGI, mientras que un vecino que vive en calle de tierra, sí lo hace”.
El Tigre apuntó además contra la tradición del Ejecutivo de aumentar los impuestos en épocas pos electorales: “Estuvimos revisando todas las ordenanzas desde 2005 a la fecha y descubrimos que todos los aumentos de tasa se producen siempre en el mes de diciembre, después de las elecciones, cada dos años”. En ello, el ex intendente encuentra una de las razones del fuerte incremento que solicita el Ejecutivo: “Por eso piden un 60 por ciento, porque no aumentan nada durante dos años y después aumentan todo de golpe”, aseveró.
“¿Por qué el aumento no se dio en forma progresiva?”, le preguntó este medio.
“Porque tenían miedo de pagar el costo político”, sentenció el Tigre, quien en coincidencia con lo expresado este lunes por el concejal Arturo Gandolla, indicó que no le parece “una actitud correcta esperar los resultados de las elecciones para después pegar un impuestazo de esta magnitud”.
Cavallero confirmó además que el proyecto de su autoría que reforma las exenciones impositivas vigentes, ya ingresó en el Concejo y que el próximo miércoles será presentado al público en una conferencia de prensa que tendrá lugar el miércoles de la semana que viene.
Sobre el mismo, adelantó que en él se contemplan exenciones únicas “a los jubilados que cobran hasta un 75 por ciento más del mínimo, por una razón de solidaridad generacional, a los veteranos de Malvinas, por solidaridad a quienes lucharon en defensa de la patria, a las vecinales porque son rueda de auxilio de la administración municipal”, enumeró.
Respecto de los clubes sociales y deportivos, Cavallero consideró necesario ser más específico: “serán exceptuados sólo aquellos que son barriales y que tienen incidencia real en la participación de la vida barrial”, subrayó, aclarando que en ese rubro no serán contemplados aquellos clubes en que los vecinos de los barrios no tengan participación.
Cavallero se refirió además a un segundo proyecto, que implica incorporar al mapa tributario un nuevo radio en que se incluirán los inmuebles de construcción reciente que no están contemplados y que corresponden, en muchos casos, a edificaciones de alta gama. Dicha incorporación supondría, a saber del edil, un incremento en los ingresos del municipio que bien podrían atemperar la dimensión del aumento que el Ejecutivo pretende implementar.
