
EL 1º de enero de cada año se celebra en casi todo el mundo el Día del Dominio Público. Esa es la fecha legal de expiración del plazo de copyright, tras 70 años de la muerte de un autor. En 2012 ingresaron nada más y nada menos que James Joyce y Virginia Woolf. ¡A descargar y a leer!
Este 2012 ingresaron al dominio público los autores fallecidos en 1941. Por lo que desde el 1º de enero se puede descargar de forma legal y gratuita todos los libros del irlandés autor del Ulyses y su par inglesa, autora de Mrs Dalloway, pero en su idioma original. Para poder leer las obras en español se deben esperar otros tantos años ya que los derechos de autor del traductor continuan protegidos.
El Dominio Público, también denominado “piratería legal” por los acérrimos defensores del copyright, es el acervo común de las obras que retornan al patrimonio colectivo. El concepto adquiere mayor relevancia, en la medida que las tecnologías digitales posibilitan que las obras en dominio público, puedan convertirse cabalmente en un recurso a ser masivamente socializado.
El comunicólogo Javier García Alfaro afirmó en este sentido que “nuestro trabajo –de acuerdo a cada legilación nacional– se integra al acervo cultural de la sociedad, transformándose en materia prima para futuras obras. Podemos afirmar que se trata de una ecología de la información en la que los productos del intelecto atraviesan un ciclo de protección que enriquece culturalmente al conjunto la sociedad”.
Por esa razón las leyes y regulaciones limitan cada vez más al Dominio Público, alejándolo con plazos más extensos y con capas insólitas de "derechos", casi siempre de acuerdo a los intereses de la industria cultural que incluye a discográficas y a las grandes editoriales.
En el caso argentino, según la legislación nacional los derechos de autor tienen una duración de 70 años a partir de la muerte del autor, específicamente en el caso de obras literarias, científicas y artísticas de toda naturaleza, incluyendo software. El mismo período corresponde a obras en fonográmas e interpretaciones musicales. Las fotografías por ejemplo, pasan a ser parte del dominio público a partir de los 25 años de ser publicadas.
El ingreso de una obra en dominio público habilita su uso, adaptación, traducción y distribución sin necesidad de pedir permiso. En Argentina, además, existe lo que se conoce como dominio público pagante u oneroso, por lo que la explotación de obras del dominio público implica el pago de un tributo que se destina al Fondo Nacional de las Artes.
Actualmente entre aquellos que promueven la cultura libre está Wikimedia Commons, el repositorio multimedia libre de los proyectos Wikimedia.
Fuente: Derecho a leer | Ilustración: Javier García Alfaro
