Hubo incidentes entre militares y familiares de los policías en huelga.
Hubo incidentes entre militares y familiares de los policías en huelga.

Salvador de Bahía es el cuarto estado brasilero que entra en huelga policial desde que Dilma Rousseff asumió el gobierno y ahora, asociaciones policiales de otros ocho estados debaten sumarse a la medida si no se destraba en el Congreso la enmienda constitucional que establece un piso salarial para la principal fuerza de seguridad de ese país.

Este martes los militares rodearon el edificio del legislativo regional, que desde la semana pasada está ocupado por los huelguistas y tuvieron algunos enfrentamientos con decenas de familiares de policías que intentaron impedir su despliegue.

En medio de empujones, algunos soldados llegaron a disparar a los familiares con balas de goma a fin de dispersarlos, lo cual lograron parcialmente, pues los manifestantes no abandonaron los alrededores de la Asamblea, situada en una céntrica zona de Salvador, capital de Bahía (nordeste).

Con la tensión en alza, las autoridades informaron que, en los seis días de huelga policial, ya se han registrado 93 homicidios en Salvador, lo cual contrastaron con los 172 ocurridos durante todo el mes de febrero de 2011 para subrayar el impacto que la huelga tiene en la inseguridad ciudadana.

El problema podría extenderse a otros ocho estados. El ministro de Justicia del Brasil, José Eduardo Cardozo, denunció que hay una acción articulada de policías militares en varios lugares orientada a promover olas de violencia y diseminar el pánico en la población como una forma extorsiva de lograr aumentos salariales, como ocurre actualmente en Bahía.

“Hemos presenciado un crecimiento de situaciones de vandalismo en esas huelgas”, afirmó. “Buscan diseminar el pánico entre la población, en actitudes inaceptables tratándose de policías”, añadió.

Además de Bahía, en los últimos años entraron en huelga las Policías Militares de Ceará, Maranhâo, Piauí, Alagoas y Paraíba, así como también, Amazonas, Pará, y Rondônia. Este martes, grupos de policías huelguistas de otros ocho estados están divulgando su apoyo a la protesta de Bahía y reivindican la enmienda constitucional, cuyo estancamiento en el Congreso es el motivo de la misma.

La salida al conflicto parece lejana. El presidente del Senado brasilero, Marco Maia, advirtió la semana pasada que no someterá a votación el proyecto que dispone un piso salarial para la Policía Militar porque no hay previsión presupuestaria para financiar los costos de un aumento. “Ese tema será tratado nuevamente sólo cuando se debata el Presupuesto 2013”, afirmó.

Por su parte, el gobernador Jaques Wagner ya adelantó su postura de no negociar una amnistía con los huelguistas. “No se puede permitir que quienes usan el uniforme policial actúen negando el rol por el cual el Estado los remunera”.

Fuente: Estadao ǀ Traducción: Manuel Costa
Comentarios
Más notas relacionadas
Más por Admin
Más en Mundo
Comentarios cerrados

Sugerencia

El Gobierno defendió la presencia de Aldo Rico en el desfile en Tucumán

“Lo de los Carapintadas es cosa vieja, no creo que haya puesto en jaque a la democracia”, …