
El vicepresidente Amado Boudou dio este miércoles varias entrevistas en las que insistió en que las denuncias que lo vinculan con la empresa Ciccone, tienen que ver con la decisión de “enfrentar a un poder concentrado”.
“Si yo hubiera ayudado a Boldt, no habría ningún problema”, dijo Boudou, en referencia al grupo económico que fue desplazado de la impresión de billetes y que vincula con el duhaldismo.
Las declaraciones de Boudou generaron repercusiones en la oposición. El ex presidente del Banco Central Martín Redrado, que fue señalado por el vicepresidente como parte del “postduhaldismo desestabilizador” y que recibió varios cuestionamientos puntuales, se defendió diciendo que Boudou está “perdido”.
Redrado aseguró que en su gestión no hubo “ni una sola compra de billetes afuera de la Casa de Moneda” y además que “hubo un programa de equipamiento” que Boudou “volteó cuando era ministro de Economía, a mediados de 2010”.
Según explicó el vicepresidente, esa operación se cayó porque el costo superaba los 150 millones de dólares. Además, Boudou acusó a Redrado de intentar dejar al gobierno de Cristina Kirchner sin billetes durante un verano para generar caos.
Por su parte, la titular del bloque de diputados del GEN, Margarita Stolbizer, pidió a la Auditoría General de la Nación que “investigue el vaciamiento técnico y operativo de la Casa de Moneda”.
El jefe del bloque del diputados del radicalismo, Ricardo Gil Lavedra, también intentó criticar al vice a través de Twitter: “Primero La Mancha de Rolando, después la calcográfica. Boudou terminó salpicado”, ensayó el jurista.
Los dichos de Boudou
En entrevistas concedidas al programa radial La Mañana de la emisora Continental, al televisivo Con Voz Propia en el canal A24, y a los periódicos Ámbito Financiero y Página/12, el ex ministro de Economía negó conocer al empresario Alejandro Vandenbroele –denunciado por su ex mujer Laura Muñoz como presunto “testaferro” de Boudou–, afirmó no haber tenido ningún tipo de incidencia en el levantamiento de la quiebra de Ciccone y acusó al Grupo Boldt junto a sectores del duhaldismo de motorizar las denuncias en su contra.
En Página/12 y Ámbito Financiero, el vicepresidente coincidió en poner en evidencia el eje Grupo Boldt-duhaldismo-Grupo Clarín como los principales responsables de lo que evaluó como “una operación construida en base a mentiras”. En Página, enfatizó: “Muchas veces peleamos contra poderes ocultos, poderes que se esconden atrás de sectores de la prensa, del trabajo que hace el Grupo Clarín y el diario La Nación utilizándolos a veces para hacer trastadas políticas –por ejemplo, el duhaldismo y el duhaldismo residual–, a veces para hacer negocios y negociados. Y me estoy refiriendo al Grupo Boldt, que está detrás de todo esto”, señaló.
El vicepresidente precisó: “Esta empresa (en alusión a Boldt) se ha ido quedando con todo el sistema de juego electrónico de la provincia de Buenos Aires sin ningún tipo de licitación. Fue avanzando sobre cuestiones que el Estado podía hacer, como la impresión de padrones y los pasaportes”, indicó. Cuando se le preguntó sobre su supuesta relación con Alejandro Vanderbroele, Boudou fue categórico: “No lo conozco”, remarcó. El lunes pasado, en una solicitada Vandenbroele a su vez negó ser “testaferro” de Boudou y aclaró: “No fui, ni soy amigo ni conocido” del vicepresidente.
En el centro de la operación estaría una puja de intereses de Boldt –con el apoyo de sectores del duhaldismo y del Grupo Clarín– en torno a la impresión de papel moneda en la Argentina. “Lo que estamos viviendo hoy es la recuperación del Estado, de la Casa de la Moneda que ha vuelto a imprimir padrones electorales, papeles de seguridad para Lotería de la Nación. Eran todos negocios que Duhalde le fue dando a la empresa Boldt y, por lo tanto, está atrás de toda la operación mediática”, acusó el vicepresidente.
Por otra parte Boudou afirmó tener “una relación muy estrecha” con José María Núñez Carmona, también nombrado en la denuncia, y detalló que se trata de su “socio” y “amigo desde los siete años”. En este contexto, Boudou dijo desconocer si existe o existió alguna relación profesional entre Vandenbroele y Núñez Carmona. El titular del Senado destacó que “lo importante es que ahora (la denuncia) también tiene un trámite judicial que va a permitir dilucidar las cosas tal como son, que es que yo no tengo nada que ver”, subrayó
Fuentes: Radio Continental / Ámbito Financiero / Página 12 / Tiempo Argentino
