
Para el líder de una de las dos grandes centrales sindicales españolas, Cándido Méndez, "es justa y necesaria la huelga", a la vez que "inevitable". Pero para el presidente Mariano Rajoy, también lo sería la reforma laboral "para España".
El Consejo Confederal del sindicato Comisiones Obreras (CCOO) y el Comité Confederal de la Unión General de Trabajadores (UGT) votaron a favor de la huelga general para el día 29 de marzo, oficializándo su convocatoria en una conferencia de prensa dispuesta por los dirigentes de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente.
"Es la reforma laboral más regresiva en la historia de la democracia en España”, apuntó el secretario general de la CCOO y explicó: “La reforma supone una regresión total de la contratación y un aumento de los despidos por parte de las empresas y facilita el despido”.
En la misma sintonía, Méndez aclaró que: “La huelga general no es un fin sino es un medio para conseguir que el Gobierno se siente a negociar”. “Hay alternativas que hemos enviado al Gobierno. El pasado día 2 enviamos un documento con enmiendas al real decreto ley que podrían entrar en el Parlamento antes de que acabe este mes para poder establecer en la negociación bases de acuerdo", recordó.
Y agregó: Si la reforma laboral se suma al deterioro de los recortes sociales y de los ajustes podemos confirmar que estamos en una regresión social con consecuencias graves que puede alterar el modelo de convivencia en España. El problema es que tras la reforma laboral el empleo que se cree en España será precario y va a tener la consecuencia de renunciar al cambio de nuestro modelo productivo". “Pensamos que la huelga general es inevitable, justa y necesaria”, concluyó el líder de la UGT.
Adelantándose a la convocatoria a nivel estatal, los sindicatos nacionalistas del País Vasco, Navarra y Galicia también fijaron fecha para la que será la primera huelga contra Rajoy.
La decisión de recurrir a la huelga general en toda España viene avalada por el éxito de las manifestaciones masivas que tuvieron lugar el pasado 19 de febrero, cuando un millón de personas aproximadamente salieron a la calle en más de 50 ciudades para rechazar la reforma del mercado laboral aprobada por decreto por el gobierno español y defendida por el presidente como “justa y necesaria”; aunque reconociera por otro lado, que le costaría una huelga general.
Luego de convalidarse en el Congreso este jueves tal decreto-ley, los sindicatos, habiendo presentado sus propuestas, esperaron, sin éxito, que Rajoy les ofreciera abrir una negociación; por lo cual comenzó a activarse la medida de fuerza en contra no sólo de la mencionada reforma, sino también contra los ajustes aprobados y que planea aprobar el Ejecutivo español para reducir el elevado déficit del país.
Los sindicatos entienden que la polémica reforma no solucionará el problema del desempleo, sino que de hecho, lo profundizará debido a que otorga al empresariado amplia libertad para despedir a bajo costo y bajar sueldos de forma unilateral. En la realidad de la recesión española y con ya cinco millones de desocupados, se estarían dinamitando las relaciones laborales de los últimos 30 años.
No por casualidad se eligió la fecha del 29 de marzo para la huelga: será la víspera de la aprobación de los Presupuestos del Estado que el gobierno anticipó serán muy duros.
Si bien la ministra de Empleo española, Fátima Báñez, aseguró que los sindicatos podrían presentar modificaciones a la ley durante su tramitación en el Congreso de los Diputados, también remarcó que el núcleo duro no se tocará.
Ésta sería la segunda huelga general contra un gobierno del derechista Partido Popular (PP) – en 2002 se apeló al mismo mecanismo contra las medidas laborales de José María Aznar-, aunque la primera para Mariano Rajoy, quien asumiera su mandato hace apenas poco más de dos meses. En la historia española, sería la sexta huelga general de 24 horas.
Por su parte, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, quien estuvo casi ochos años en el poder, sólo afrontó una huelga general, el 29 de septiembre de 2010, también contra su reforma laboral.
Fuentes: Télam y La Vanguardia.
