Rosario Central volvió al ruedo tras la dura derrota ante Banfield. El técnico, Miguel Angel Russo, planea cambios de fondo en la formación para enfrentar el sábado en el Gigante a Nueva Chicago y a un clima en las tribunas que se anticipa de exigua paciencia.
El golpe del Taladro el último sábado fue muy duro y Russo sabe que en cuatro a fechas que lleva el torneo Nacional B, ya agotó buena parte del crédito que le concedieran los hinchas.
Este sábado, ante el Torito de Mataderos – uno de los cinco equipos que todavía no ganó en el campeonato – el Canalla tiene todavía algunas pocas chances más para modificar la pálida imagen granjeada a partir del mal funcionamiento colectivo que muestra el equipo.
Por ese motivo, el técnico ya dejó vislumbrar en la práctica del lunes que el resistido delantero Héctor Bracamonte dejará su lugar a Javier Toledo; y que en el medio campo buscará variantes siendo Encina el indicado para ganarse un puesto en el equipo.
En tanto que entre Alejandro Gagliardi y José Luis García estará la elección para dejar la titularidad. En la defensa, Javier Yacuzzi podría ceder su lugar a Pirulo Rivarola o Delgado. Lo que sí es una fija en la última línea es el retorno del Loncho Ferrari que ya se recuperó de su lesión. De todos modos no se descarta que haya más modificaciones tanto de nombres como de esquema.
Este martes, el plantel entrenará en doble turno en Arroyo Seco, mientras que para el miércoles está pautada la práctica de fútbol formal a realizarse en el Gigante de Arroyito.
Russo sabe que no le quedan demasiadas cartas por jugar y el sábado ante Nueva Chicago parece ser una buena ocasión para que Rosario Central empiece a mostrar su mejor perfil.
Fuentes: Rosario Sport, Rosario 12.
