
Este jueves el canciller argentino Héctor Timerman se reunió con su par iraní, Ali Akbar Salehi y resolvieron “explorar” mecanismos legales que encuentren una salida al caso AMIA, calificado por la Presidenta como “una llaga abierta” para el país.
En un comunicado conjunto lanzado este jueves por la noche, las cancillerías de Argentina e Irán se pusieron de acuerdo en encontrar una solución mutua sobre lo ocurrido en Buenos Aires el 18 de julio de 1994 cuando una bomba colocada en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) causó 85 muertos y más de 300 heridos.
Del encuentro, que se llevó a cabo en la neoyorquina sede de Naciones Unidas, se resolvió realizar otro similar en Ginebra el mes próximo con el propósito de profundizar las negociaciones que no se verán interrumpidas hasta tanto no se encuentre el mecanismo legal que, sin entrar en contradicción con los sistemas legales de ambos países, resuelva el caso.
Ya la presidenta Cristina Fernández se había referido en su discurso ante la 67 Asamblea General de la ONU sobre las instrucciones que oportunamente le había dado a Timerman respecto de su entrevista con Salehi y sobre la necesidad de la Argentina de cerrar este capítulo de su historia: dijo que los atentados contra la AMIA y la embajada de Israel representan «una llaga abierta porque todavía no ha habido justicia».
Si bien la jefa de Estado había aprobado la reunión solicitada por el gobierno de Irán, aclaró que cualquier proposición del país islámico sería consultada en el Congreso y con los familiares de las víctimas: “Esta Presidenta no va a tomar ninguna resolución respecto de ninguna propuesta que le sea formulada, sin consultar previamente con quienes han sido las víctimas directas y al mismo también con las fuerzas políticas con representación parlamentaria en mi país”.
En tal sentido, subrayó que el esclarecimiento de esta causa no corresponde a una «sola fuerza política, porque además todos tienen la obligación de emitir opinión pública y fijar posición frente a situaciones de esta naturaleza».
Asimismo, y aunque aclaró de antemano el apoyo argentino a la existencia del Estado de Israel, apuntó que se ha subvalorado la crisis social de Oriente Medio y solicitó darle salida también al problema palestino. De este modo, aludió al reclamo de la ONU sobre los territorios ocupados tras la Guerra de los Seis Días de 1967.
Lo cierto es que el documento que Timerman y Salehi rubricaron, si bien en ningún momento se incluye la palabra “atentado” u otra similar, se presenta como compromiso hacia la salida de este conflicto que ya lleva casi veinte años.
Fuentes: Página 12, Télam
