Vengo a saludar a una militante de aquella maravillosa juventud peronista, vengo a abrazar a una compañera, a reconocerme en ella. Vengo a decirle que nunca dejamos de buscarla, de amarla, de esperarla. Vengo prendida a su memoria que trae consigo la memoria de otros compañeros y amigos también, esos que se nos escaparon de los abrazos, de los te quiero. Vengo sabiendo que hoy vencimos otra vez al olvido, porque ella estaba ahí, envuelta en abrazos con otros, abrigándose, dándose calor, esperando desde el fondo mismo de la historia para que la encuentren las manos compañeras y la arropen con justicia. El fin de un camino que repara, que cura heridas y es principio de otro donde el olvido no tiene lugar. Alicia Tierra, mi compañera de sueños, utopías, anhelos…
Alicia que hoy se reencuentra con el amor de los que la buscamos hace más de treinta años… Y es dolor porque la verdad duele, aunque uno imaginaba que la verdad estaba ahí desde hace mucho tiempo;
Tengo para mí la perplejidad ante la noticia que reaviva los recuerdos, los dolores viejos, las ilusiones, y también haber llegado al final del camino que abre otros senderos, donde tu memoria se vuelve vida, porque la verdad es cada hueso con su identidad, con sus ilusiones, con sus sueños, con su historia que fue también la historia con otros y aunque los genocidas creyeron que el olvido te aprisionaría por siempre, en estos años has volado libre prendida de las alas con mi Lucia que también es Alicia como nos prometimos y sostenida en la certeza de tu querida madre que te espero para darte el abrazo de amor que guardó para vos todo estos años, a pesar de los desaparecedores de la vida, que creyeron que nunca ibas a volver.
Volvés para que se sonrojen los indiferentes que negaron tu ausencia, volvés para que sepan los que fueron cómplices que no habrá olvido ni perdón, nunca, que más temprano que tarde caerá también sobre ellos la justicia.
volvés para que te conozcan los jóvenes que abrazan la militancia como la abrazamos nosotros, volvés para poner en valor este presente sin miedos, que solo tiene el límite de nuestro compromiso, porque como cantan los jóvenes “a pesar de los compañeros muertos los desaparecidos no nos han vencido”.
La memoria que se construye con el pueblo y que permite hoy este homenaje que te devuelve viva en el corazón de todos nosotros, una memoria que nos interpela hacia adelante; no hay futuro posible sin historia que nos explique porque estamos acá honrándote; y honrándote a vos, Alicia, honramos a los 30.000 y a una generación que lo dio todo por nuestro país, honrándote encontramos la huellas de los caminos andados como miguitas de pan que nos marcan el camino de procesos populares.
Quiero contarte Alicia, que guardo para mí la alegría de esos años en los que compartimos la militancia, en la amistad que atravesaba esa militancia, en las canciones, en esas largas noches preparando volantes, las tardes en la plaza San Martín, en esos encuentros donde todos éramos uno solo, el Tatín preparando sus discursos y la admiración que teníamos por él, en nuestras ganas de aprender y lo rápido que nos cansábamos de estudiar, las hermosas tardes en el barrio y entonces pienso en la abuela Gladys del barrio terraplén que todas las noches le pide a la virgen de Itatí por el regreso de los compañeros; y por estos días pienso en la hermosa mujer que eras Alicia…Seguimos luchando Alicia, soñando por los mismos sueños que soñamos juntas.
Volviste, desde la historia profunda al amor de tu pueblo, a tu familia, a nosotros, trayéndonos la esperanza de que encontremos a los que aun buscamos.
Pérez recupera hoy a una de sus hijas y el regreso de Alicia a su pueblo nos convoca al recuerdo permanente de aquellos compañeros y compañeras que construyeron una historia colectiva en defensa de un país más justo, del goce de libertades para todos y que lo dieron todo, hasta su propia vida, para que así sea. Un día especial Alicia, hoy el EMPA 1325 (C9) lleva el nombre de RAÚL HECTOR GARCIA, y el laboratorio de esa misma escuela lleva el nombre de Miguel Ángel y Juan Carlos Gauseño. Nuestros compañeros. Un pueblo que se mira en el espejo de las huellas que dejamos: la escuela en Cabin 9, la escuela en el barrio terraplén, el centro asistencial.
Estas conmigo compañera para seguir avanzando en este presente que forjamos con mucho esfuerzo, dedicación y compromiso, construyendo nuevas utopías, mirándonos en los ojos de los jóvenes que son como los fueguitos que invitan a caminar hacia nuevos horizontes y caminamos con vos y con todos, orgullosos de llevarlos en nuestras banderas, comprometidos a defender los derechos conquistados, en este tiempo de verdad, de justicia, de derechos que nadie nos puede ni debe quitar
Hay un montón de flores por ahí floreciendo para vos…
toda mi vida en mi corazón has estado Alicia, en esta vida que nos quedo para honrarla con la memoria de todos; y no dejo de agradecer a la vida que me permite darte el último abrazo y saludarte con la V de la victoria, la V de vientos, la de Vendimia, la de valiente, de Vendavales…
Hasta siempre compañera…»
*Texto escrito y leído por Élida Deheza en el acto de este viernes, en el que se homenajeó a Alicia Tierra. Deheza fue compañera de militancia de Alicia, también de la ciudad de Pérez. Ex presa política, fue testigo en el juicio a los represores del Servicio de Informaciones de la policía santafesina en Rosario. En la actualidad es legisladora en Tierra del Fuego.

JUAN GIROLAMI
17/12/2012 en 13:49
HLVS!!!! CRA ALICIA TIERRA. LOMJE!!!!!