
En la semana previa al clásico, el Canaya se trajo un punto importante de la Bombonera: igualó 1 a 1 ante Boca con gol de Abreu sobre el final. Gigliotti había puesto arriba a los de Bianchi.
Hace tiempo que Central necesitaba un partido así, un muestra de carácter de tal magnitud que le permitió sacarle un punto a Boca, justamente cuando llegaba entonado tras ganar el superclásico, que lo metió de lleno en la pelea por el campeonato.
La tarde se le presentaba difícil a los dirigidos por Miguel Russo, cuando un córner a favor se terminó convirtiendo en pesadilla, y a los 12’ de la primera etapa Emanuel Gigliotti aprovechaba un buen contraataque para poner en ventaja al Xeneize.
Pero este gol para nada amedrentó al visitante que luego creció en lo futbolístico y se aproximó al arco defendido por Trípodi con situaciones claras, pero que no alcanzaban a reflejarse en el marcador.
Y ese gol, del que estuvo muy cerca el Chino Luna y Franco Niell, estaba en el banco de suplentes. Y otra vez como lo fue contra Arsenal, el Loco Abreu se puso el traje de héroe y con la ayuda de un desvío en Zárate, le dio coherencia al resultado a uno del final.
De esta manera, el conjunto auriazul obtuvo un merecido empate que se añade al triunfo conseguido frente a Lanús en la jornada anterior y que le permite dejar a tras las pobres actuaciones mostradas fechas anteriores para afrontar el clásico ante Newell’s con mayor confianza.
