
Además del ex militar rosarino, serán juzgados otros tres imputados por delitos cometidos en perjuicio de 204 víctimas. Se trata de Gustavo Adolfo Cacivio, Néstor Norberto Cendón, Federico Antonio Minicucci y Faustino José Svencionis.
Los represores están por los delitos de privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidio cometidos en perjuicio de 204 víctimas. Se calcula que por ese centro clandestino de detención, que estaba ubicado en el cruce de la Autopista Richieri y Camino de Cintura, en el partido de La Matanza, pasaron mil quinientos detenidos-desaparecidos, entre ellos el cineasta Raymundo Gleyzer, el escritor Haroldo Conti y el el guionista y creador de la historieta “El Eternauta”, Héctor Oesterheld.
Con respecto a Crespi, el tribunal resolvió que el Cuerpo Médico Forense junto a peritos de parte le realice una pericia psiquiátrica en su domicilio, con el objeto de constatar si se encuentra en condiciones de afrontar el juicio, dado que «sucesivos informes médicos dan cuenta del riesgo de un agravamiento del cuadro cerebro vascular del imputado».
En el debate, que estará a cargo de los jueces Néstor Costabel, Horacio Barberis y Eduardo Carlos Fernández, intervendrán los fiscales Alejandro Alagia y Gabriela Sosti.
En el requerimiento a elevación a juicio el fiscal de instrucción Federico Delgado aseguró que la permanencia de los imputados en el centro clandestino de detención “Vesubio” fue acreditada por pruebas testimoniales y documentales.
En ese sentido, el fiscal refirió que los legajos de servicio de los militares y el penitenciario acusados «revelan con nitidez que durante el desarrollo de los hechos estuvieron “afectados” al plan criminal».
En el primer juicio por crímenes ocurridos en “El Vesubio”, el 14 de julio de 2011 fueron condenados a prisión perpetua el general retirado Héctor Gamen y ex coronel Hugo Idelbrando Pascarelli.
Ambos militares fueron condenados junto a cinco ex agentes penitenciarios, cuyas penas oscilaron entre 18 y 22 años de prisión.
En 2003, tras una investigación del periódico El Eslabón, que reveló el domicilio de Crespi, el represor fue escrachado por la agrupación HIJOS Rosario. “Fue dejado libre por la Ley de Obediencia Debida, estaba siendo procesado por 52 delitos y se cuentan innumerables denuncias por desaparición forzada y por tortura”, denunciaba la organización diez años atrás, que denunciaba la existencia de “legajos de la Conadep donde figura claramente con nombre y apellido y todos los apodos por los que luego aparece en distintos testimonios, y donde aparece denunciado de participación en sesiones de tortura y secuestro particularmente».
Crespi fue uno de los máximos responsables en el Vesubio. Según denunciaron las organizaciones de derechos humanos ejecutaba los interrogatorios a los detenidos, realizados bajo sesiones de tortura, y fue también jefe de un «grupo de tareas» del Regimiento 3 de La Tablada, encargado de secuestrar y trasladar a los detenidos al Vesubio.
Sus funciones durante el terrorismo de Estado también quedaron registradas en la causa 450 del Primer Cuerpo del Ejército y en el legajo 7.170 de la Conadep, en el que se demostraba su responsabilidad y participación en 52 delitos por los cuales estuvo procesado hasta que durante el gobierno de Raúl Alfonsín quedó en libertad con la Ley de Obediencia Debida.
