
El canaya lo ganaba con gol de Ferrari, tenía la pelota, las situaciones y hasta erró un penal. Pero sobre el final apareció Vitti y le amargó la noche. Así, no pudo quebrar la mala racha de partidos sin triunfos.
Central empató 1 a 1ante Tigre en el Gigante de Arroyito en el cierre de la 7ª fecha del torneo Final y acumuló su cuarto encuentro sin sumar de a tres al no poder aprovecharse de un pobre Matador que lucha en la zona baja.
El partido se mostró siempre favorable al conjunto local, que gozó de las mejores posibilidades y que desde el inició expuso sus intenciones de buscar el triunfo. En los pies del Loncho Ferrari y en la cabeza del Chino Luna estuvieron las mejores posibilidades de la primera parte.
En el complemento, el auriazul sumó gente al ataque y ante la falta de rebeldía de la visita, se fue con todo en pos de la apertura del marcador, que llegó a los 18’ del complemento luego de un centro capturado por Ferrari.
El gol simplificó las cosas para los dirigidos por Miguel Russo, que manejaban a su gusto el bolón y seguían lejos del arco defendido por Mauricio Caranta.
Carrizo y Cachete Acuña gravitaban cada vez más en ataque, y el auriazul estaba más cerca del segundo que Tigre del empate.
El Loco Abreu (había ingresado por Luna) desde los doce pasos tuvo la chance de liquidar el pleito, pero Javier García le adivinó la intensión y el resultado no se movía.
Cuando todo parecía fiesta en el Gigante, los de Fabián Alegre adelantaron sus líneas en busca de todo o nada y sonrieron en el final. A falta de cinco, apareció Pablo Vitti, con pasado en el club y marcó la paridad en el resultado luego de que la pelota se desviara en Alejandro Donatti para dejar sin posibilidades a Caranta.
Central lamentó la falta de efectividad en el arco contrario y volvió a dejar pasar la chance de volver al triunfo. Al igual que ante San Lorenzo, se durmió en el final y lo terminó pagando caro.
