
El Canaya, que contó con varias chances para marcar, perdió 2 a 1 frente a Lanús y sumó su cuarta derrota en el campeonato. Ayala e Izquierdoz fueron los autores del triunfo Granate. Carrizo había puesto el empate transitorio.
A pesar del mal estado del campo de juego por la lluvia, el equipo dirigido por Miguel Russo creó varias situaciones más de la que pudo concretar y por su falta de contundencia lo terminó pagando caro. Los locales, que también tuvieron las suyas, fueron más efectivos y se quedaron con los tres puntos.
La primera parte se la repartieron entre ambos equipos. Los minutos iniciales fueron todos canayas, que contó con innumerables ocasiones de ponerse en ventaja. Acuña lo tuvo en dos oportunidades, pero la mala definición y la buena respuesta de Agustín Marchesín lo impidieron. Hernán Encina y Federico Carrizo también estuvieron cerca.
Sin embargo, la última parte de aquel primer tiempo, el dominio del encuentro le fue favorable al conjunto dirigido por Guillermo Barros Schelotto, que gozó de serias posibilidades de abrir el marcador, pero al igual que lo ocurrido en el área de enfrente, falló en el toque final.
La gran cantidad de lluvia y el mal estado de la cancha por ese motivo jugaron un partido aparte, porque impidieron la fluidez en el juego e imposibilitaron que la pelota ruede normalmente por el piso.
El desperdicio de situaciones y la falta de eficacia en ambos arcos iban a cambiar su rumbo en el complemento. Lanús, que se había adelantado unos metros, llegó al gol a los 19’ gracias a la buena ejecución de un tiro libre de Víctor Ayala, que tenía destino de centro pero que nadie alcanzó a desviar.
El auriazul prácticamente no tuvo tiempo para lamentos, porque dos minutos después logró igualar el marcador tras un potente remate de Pachi Carrizo que se clavó en el ángulo del arco defendido por Marchesín.
Finalmente, los de Arroyito se iban a quedar con las manos vacías porque a los 37’ apareció la cabeza de Carlos Izquierdoz para darle la victoria definitiva al Granate.
De esta manera, Central acumuló su cuarta derrota en 10 fechas disputadas y no pudo aprovechar el envión anímico con el que llegaba tras la vuelta al triunfo ante All Boys. Además, para el choque del miércoles ante Boca en la previa al clásico no podrá contar con Carrizo, que vio la quinta amarilla.
