En un acto en Tecnópolis, donde se inauguró el Encuentro Federal de la Palabra, la presidenta afirmó: «Por favor, que mañana nadie diga que critico el derecho de huelga, todos tienen derecho a hacer huelga y está muy bien. Así que, por favor, que nadie se sienta aludido». El Ministerio de Trabajo y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, criticaron el paro lanzado por Moyano y Barrionuevo.
Cristina se expresó así al hacer mención a un viaje a Salta en coincidencia con el inicio del ciclo lectivo y «como tantas veces había muchas huelgas en muchas partes».
«Y ahí me estaban esperando -precisó- estas docentes que no hacían huelga, al rayo del Sol y, bueno, era la primera vez que un presidente iba a Santa Victoria Este y querían y estuvieron allí y allí fuimos a inaugurar», recordó la jefa de Estado.
Cadena nacional
Cristina brindó un discurso por cadena nacional luego de una serie de videoconferencias con Salta, Berazategui y Capital Federal y también de un breve acto que dio inicio formal al Encuentro Federal de la Palabra, que se extenderá hasta el 20 de abril en el predio de Tecnópolis.
En el marco del acto, la mandataria aseguró que «es curioso que los que nos acusaron que por el discurso generábamos actitudes reprochables, emprendan a golpes para tratar de solucionar problemas que no son de hoy».
Por el contrario, expresó que se trata de problemas que «serán de ayer, de hoy y de mañana, porque algunos hacen a la naturaleza humana y otras a los sistemas de exclusión, por eso también este es el encuentro de la palabra».
Allí también puso el énfasis en la palabra «en tiempos en que algunos quieren que volvamos a la barbarie», por lo que llamó a mantener «racionalidad».
«La palabra tiene que ver con las diferencias» resaltó Cristina, y destacó la necesidad de que los argentinos «empecemos a reflejarnos porque si bien somos diversos, al final somos uno solo».
Asimismo, Cristina afirmó que «la palabra tiene que ver con la forma de comunicarnos» y sostuvo que «somos una sola Argentina, todos tirando para el mismo lado».
Luego, contó que al recorrer los stands, observó uno con «una inmensa creatividad» en el que estaba el «ring de las palabras, en lugar de guantes de puños».
Por ello, la jefa de Estado insistió en que «la palabra incluye» y en que hay que «lograr la participación de todos».
En otro orden, dijo que quería «pedirle a todos los argentinos que no nos quieran convencer de que todo está mal y que todo es horrible».
«Saben que nos falta -puntualizó-; que haya más argentinos no solamente que puedan tener la suerte de poder ir a un buen restaurante, sino que tengan la suerte de tener una casa, escuela, educación, para eso todavía tenemos que seguir trabajando».
«Las palabras pueden ser de crítica, de enojo, ácidas, filosas -aseveró- pero nunca pueden ser de odio y violencia; esas son las palabras que nos hacen convertirnos en algo que nos distingue del reino animal, poder hablar, aunque algunos no parezcan».
Reafirmó en ese sentido que «lo que nos distingue es que podemos pensar, razonar y hablar» por lo que reclamó que «no perdamos por favor esos rasgos tan distintivos de la humanidad aún cuando tengamos que enfrentar dificultades».
Sobre el final de su discurso, Cristina contó que se comunicó telefónicamente con Susana Trimarco, madre de Marita Verón, en cuyo juicio los acusados de su secuestro finalmente fueron condenados.
«Me comuniqué con ella, estaba feliz, si puede estar feliz alguien que busca a su hija y no la ha podido escontrar», señaló.
«Estoy feliz Presidenta, me dijo; ahora empieza otra etapa de trabajo, de seguir ayudando a los que necesitan ayuda, de seguir buscando a mi hija», relató la Presidenta.
En esa línea, Cristina explicó que «ese es el ejemplo de que lo feo, irreparable, puede convertirse en algo bello».
Por último, la jefa de Estado pidió: «No nos dejemos robar la alegría y la certeza de que con todas las diferencias vivimos en un país mucho mejor del que teníamos en 2003».
Solicitada
Por otra parte, este miércoles el Ministerio de Trabajo publicó una solicitada en varios matutinos nacionales en la que detalla las actividades y entidades sindicales que no adhieren al paro de este jueves convocado por las centrales obreras disidentes conducidas por Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, y afirma que «mañana la mayoría de los argentinos quiere trabajar».
«Frente al paro anunciado por un conjunto de gremios se informa que las actividades industrial, comercial, bancaria, docente y de servicios públicos (con la excepción del transporte) no adhieren a esta medida de fuerza, por lo que la actividad debe ser normal», destaca el texto de la cartera que conduce Carlos Tomada.
La lista elaborada por Trabajo incluye a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM); el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA); la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA); el Sindicato de Peones de Taxis; Luz y Fuerza; el Sindicato de Empleados de Comercio; la Unión Ferroviaria; la Asociación Bancaria; y el gremio que agrupa a los trabajadores del subte (exceptuando a la línea B que adhiere a la huelga).
También forman parte de la nómina de las entidades sindicales que no respaldan la medida aquellas que nuclean a los docentes, como CTERA, UDA, AMET, SADOP y CEA; la Federación Argentina del Petróleo, Gas y Biocombustible; los aeronáuticos enrolados en APA, APLA y UALA; y gremios de la alimentación, entre muchos otros.
En cuanto a las actividades que prestarán servicios mínimos el día de mañana, la cartera nacional laboral consignó en su solicitada a los señaleros de trenes nucleados en la ASFA, los ferroviarios de La Fraternidad y los controladores aéreos de la ANAC.
«A los sindicatos mencionados y las empresas se les comunicó que debían garantizar las guardias mínimas acordadas en los respectivos convenios de trabajo, librando la cédula correspondiente para garantizar su recepción», añade el texto.
Y concluye que «con relación a los hospitales públicos, el Ministerio de Salud de la Nación informó que garantiza los servicios mínimos en los hospitales de su dependencia».
Capitanich
En la habitual rueda de prensa en Casa de Gobierno, de este miércoles, el jefe de Gabinete Jorge Capitanich indicó que es «imposible medir el apoyo a un paro si el resto de los trabajadores que no lo quieren hacer, no tienen colectivos, trenes, subtes».
En ese marco, consideró que «es absolutamente imprescindible el legítimo ejercicio del derecho de huelga, asociado a utilizar todos los medios de transporte», y agregó que los piquetes también previstos para mañana «no tienen nada que ver con esa garantía del derecho de huelga».
«El paro de transporte obstaculiza el legítimo derecho de huelga», ratificó el jefe de Gabinete y señaló que «lo que hacemos desde la conducción del Estado es garantizar el legítimo ejercicio del derecho de huelga».

