
Cuestionan la propuesta del Banco Municipal y el Colegio de Corredores Inmobiliarios, que lanzaron un esquema de créditos destinado a los inquilinos para que puedan pagar los gastos de inicio a dichas empresas.
Para el Consejo Asesor de la Vivienda Única el endeudamiento no representa una solución para el inquilino, en tanto que para la asociación de usuarios y consumidores Cesyac, se trata de “un nicho más de negocios” de la banca municipal. Ambos organismos fueron los primeros que se pronunciaron sobre el esquema de créditos presentado el lunes pasado por el Colegio de Corredores Inmobiliarios y el Banco Municipal de Rosario. Dicha línea crediticia está destinada a afrontar los gastos que arrastra la renovación o el inicio de un contrato de locación y que en muchos casos triplica el importe del alquiler mensual.
El paquete de gastos en cuestión que tiene que afrontar un inquilino rosarino se compone de honorarios, garantías, depósitos y sellados –cláusulas que además son en su mayoría arbitrariedades impuestas por las inmobiliarias– y que en el caso de un departamento de un dormitorio, ronda los 11 mil pesos.
“Esta bien que haya una línea destinada a los inquilinos, pero no nos parece una ayuda si es para pagar gastos que estan cuestionados. La solución es eliminar las cláusulas abusivas”, sostuvo Ariel D’Orazio, coordinador del Consejo Asesor de la Vivienda que depende de la Oficina Municipal de Defensa del Consumidor.
Sobre estas cláusulas, D’Orazio mencionó la averiguación de garantías que se hace en el registro de la propiedad y que “se cobra 10 y 15 veces más que el valor real, sale 50 pesos y las inmobiliarias cobran mil” por el gasto administrativo. “También está el tema de las comisiones inmobiliarias que llegaron a un 5 por ciento del contrato para vivienda familiar, cuando debería ser menos del 3 por ciento”, sentenció. El funcionario también cuestionó que “se exige en los gastos de inicio un depósito en garantía cuando eso se puede pagar en cualquier momento en el transcurso del contrato de alquiler, incluso en el mes 20”, comentó.
El círculo vicioso
La línea de financiación que ofrece el Banco Municipal es de hasta 25 mil pesos a pagar en 12 cuotas, con una tasa del 26 por ciento anual. Sobre estos números, D’Orazio estimó que si una persona saca 25 mil pesos “termina pagando al cabo de un año, más de 30 mil pesos, y eso es un despropósito. Si hay que pagar un alquiler, más las expensas y ademas el crédito, estaríamos hablando del 50 o 60 por ciento del salario de un trabajador. ¿Qué le queda para vivir?”, cuestionó el funcionario, y añadió: “Se sigue endeudando al inquilino y termina siendo un circulo vicioso”.
Por último, el coordinador del Consejo Asesor de la Vivienda indicó que “debería existir el Servicio Público del Alquiler dentro del Estado municipal, provincial y nacional y que se coordine con el privado o el banco para buscar cuáles serían las herramientas para facilitar el alquiler, es decir, el derecho de acceder a la vivienda que es un derecho constitucional. En materia de locación los tres estados están ausentes”, terminó.
“Más que una solución, un nicho de negocios del Banco Municipal”
Por su parte, Juan Marcos Aviano, director ejecutivo del Centro de Estudios Sociales y Acción Comunitaria manifestó su asombro sobre el anuncio, que se resolvió por fuera de la Mesa de Alquileres que se conformó en el Concejo Municipal y de la que participan las cámaras inmobiliarias y todos los actores involucrados en la problemática.
Aviano aseguró que el programa no fue interpretado “como una medida que ayuda a la situacion de los inquilinos, porque plantearle un préstamo de 25 mil pesos que tiene que pagar en un año, más que una ayuda es enterrarlo más todavía. No lo vemos como una alternativa viable y que resuelva esa situación”.
“Si el municipio quiere intervenir hay que hacer un programa de alquileres sociales, al que cada
cada inquilino pueda llevar sus problemas y que sean tratados caso por caso”, sugirió, y agregó que a nivel local se puede implementar “un programa de alquileres tipo precios cuidados” para establecer valores de referencia.
“Lo que está bueno es que se ponga en agenda la problemática de los alquileres, pero a la iniciativa no la vemos como una solución ni como un aporte, sino como un nicho más de negocios del Banco Municipal”, apuntó.
En este sentido, Aviano señaló que “si un banco público, si tiene la intención de hacer una intervención social, debería plantear una tasa cero y con la misma duración que el contrato de locación”.
Fuente: El Eslabón.
