
El grupo Indalo despidió a 180 de los 205 trabajadores de Paraná Metal. Desde la UOM sostuvieron que “es una decisión lamentable”, y aseguraron: “Estamos convencidos de que se puede dar más”.
Luego de varios intentos y negociaciones para atraer clientes y sostener los puestos de trabajo, Paraná Metal cierra sus puertas. Así lo informó el CEO del Grupo Indalo, Fabián De Sousa, en una reunión que mantuvo con representantes de la Unión Obrera Metalúrgica de Villa Constitución. La misma se llevó a cabo el lunes pasado, día en que venció el plazo para la efectivización de los 180 despidos, por lo que los operarios desde el martes ya no ingresan a la planta. Según informó la mano derecha de Cristóbal López, los empleados recibirán la indemnización correspondiente en 3 cuotas, en el plazo de 45 días.
La productora de partes para la industria automotriz –que desde diciembre de 2009 pertenece al Grupo Indalo–, finalmente cerró sus puertas debido a la baja de la productividad por un desplome de la demanda de sus productos, según argumentaron en la reunión con los representantes gremiales.
“Es una decisión lamentable”, opinó el secretario general de la UOM de Villa Constitución, Héctor Ibarra, en diálogo con el eslabón. “Desde la empresa argumentaron que es insostenible la producción, ya que estiman que deberían producirse y venderse unas 900 o mil toneladas mensuales, cuando en la actualidad se producen 200”, explicó el dirigente.
Al respecto Ibarra señaló que desde el gremio que nuclea a 143 de los trabajadores afectados “estamos convencidos de que se puede dar más. Las posibilidades existen, sobre todo ahora cuando se están dando varias propuestas con las distintas terminales automotrices de camiones y de automóviles”, lamentó el secretario gremial.
En este sentido, el metalúrgico destacó que “el Ministerio de Industria trabajó mucho sobre todo con los rubros del Estado”, refiriéndose a la orden que dio la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en octubre pasado a los ministerios de Industria, Trabajo, Economía y Defensa para buscar clientes para la empresa en un intento por evitar su cierre.
A partir de esas negociaciones hubo contactos con las empresas estatales Fabricaciones Militares (organismo dependiente de la Secretaría de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa en el ámbito del Ministerio de Defensa) y Trenes Argentinos Operadora Ferroviaria. Sobre este punto, Ibarra aclaró: “Una vez que la empresa hizo contacto con esas terminales (clientes) nosotros nos desentendimos porque las cuestiones comerciales de la compañía no son de nuestra competencia”, dijo el dirigente al asegurar que desconoce el resultado de dichas negociaciones.
Asimismo, el gremialista señaló que Indalo informó que va a cerrar la planta para acondicionarla y a futuro trabajar con acero. “No es lo mismo la fundición gris de hierro para la industria automotriz que el acero para la rueda del tren del ferrocarril”, señaló Ibarra.
El sindicalista destacó que la prioridad ahora es que se efectivicen las indemnizaciones. “Primero nosotros tenemos que garantizar el pago de las indemnizaciones, que en un primer momento la empresa pretendió hacerlo en seis meses. Imaginate que en esta situación de incertidumbre y de posible devaluación, ese monto va a perder su valor”, refirió Ibarra.
“Nos juntamos todas las mañanas con los trabajadores. Estamos yendo a la Anses para que cobren el fondo de desempleo, y logramos que la compañía pague un sueldo más para contener el desfasaje de la inflación”, destacó.
“La verdad es que estamos en un punto que es el peor, por la transición de gobiernos, nos tiran para todos lados”, contó Ibarra, al mismo tiempo que manifestó la necesidad de que los nuevos ministerios de Trabajo (en provincia y Nación) comprometan a la empresa para que una vez que se vuelva a reactivar la producción, se puedan reincorporar los mismos trabajadores.
La planta que comenzó con sus operaciones en 1957 en Villa Constitución, y se originó como una firma satélite de Acindar, pasó de ser una de las fundiciones más importantes del país, con más de 1.300 trabajadores, a ser una industria con 205 empleados, de los cuales 180, ya están afuera.
