
El equipo de la Paternal sorprendió al de Victoria y, con ayuditas del árbitro Lunati, le ganó dos a cero y le impidió trepar en soledad a los más alto de la tabla de posiciones. Por su parte Huracán festejó su centenario venciendo a Estudiantes sobre la hora y con un jugador menos.
Con gritos del paraguayo Recalde y del juvenil Canuto, ambos originados en faltas que sólo el árbitro Pablo Lunati pareció advertir, el bicho de Paternal venció dos a cero a Tigre en el Estadio Diego Maradona y lo privó de la posibilidad de quedarse en la punta y en soledad y de estirar a cuatro la racha de victorias consecutivas. Si el domingo Boca supera al otro líder San Lorenzo, habrá tres punteros en el fútbol aergentino.
Por su parte Huracán, en el día de su centenario, le ganó 1 a 0 a Estudiantes, con gol agónico de Gastón Esmerado y con un hombre menos tras la expulsión de Cólcera. El pincha, además, perdió por primera vez desde la llegada del Negro Astrada a la conducción técnica.
