
Los de Ludueña fueron tigres en rodeo ajeno y se trajeron de Córdoba un valioso triunfo que le permite engordar el flaco promedio y volver a la senda del triunfo trás dos empates consecutivas. Fue 2 a 0 con tantos de Rossi y Chávez y el partido se jugó con 31 grados de calor.
Después de un flojo primer tiempo donde el local intentó pero no logró vencer al arquero brasileño Silvonei, Tiro se las ingenió para golpear dos veces y dedicarse a sustentar ese resultado con orden y compromiso. Así, los Tigres del populoso barrio Ludueña, consiguieron un triunfo inobjetable y fundamental en su objetivo de cosechar la mayor cantidad de puntos para dejar de pensar en el maldito promedio.
Apenas un minuto después del comienzo del complemento el goleador Rossi pegó el primer grito y en seguida, a los seis, Chávez encendió el segundo rugido de la tarde cordobesa tras fusilar a Olave, primo del cuartetero Rodrigo y arquero del Pirata cordobés.
Después Tiro supo acomodar sus fichas y soportar los tibios embates de Belgrano para alzarse con una gran victoria, quebrar la racha de dos empates consecutivos y alejarse un poco más de los puestos conflictivos en la tabla de los promedios.
