¡Afirmativo!... la pelota tocó la red.
¡Afirmativo!... la pelota tocó la red.

Por Copa Davis, Suecia e Israel jugarán sin público pero con una fuerte custodia policial. Se teme que los integrantes de la inmensa comunidad musulmana que reside en Malmo, ciudad sede del match, realice manifestaciones en contra de la presencia de los tenistas israelíes e incluso intente impedir la disputa del mismo.

El ruido de la pelotita se escuchará más que nunca y el umpire (juez que está sentadito arriba de la alta sillita) no tendrá que pedir silencio a cada rato. Es que los equipo de Copa Davis de Suecia y de Israel se enfrentarán a puertas cerradas.

El temor a un posible atentado contra los tenistas israelíes creció fuertemente en los últimos días, en una ciudad con predominante comunidad musulmana, hecho que impulsó a los organizadores del match a tomar esa drástica determinación.

Alrededor de 1.000 policías contaminarán la ciudad durante los tres días que durará la serie, ya que se sospecha que 8.000 y 12.000 personas se manifiesten el sábado contra la participación israelí en la competencia e incluso intenten impedir la disputa del match.

La Federación Internacional de Tenis se mostró totalmente en contra de semejante medida, lo mismo que el especialista israelí en dobles Andy Ram quien la calificó de "idiota" y que a su juicio era peor que la reciente medida de los Emiratos Arabes Unidos de negar la entrada a su compatriota Shahar Peer para participar en el torneo de tenis femenino de Dubai.

"Las acciones de Suecia son mucho más degradantes que las de Dubai", dijo Ram, en el periódico sueco Dagens Nyheter. "Dubai es un Estado árabe con el que no tenemos ningún vínculo. Puedo entender que justo después de una guerra, ellos encuentren difícil aceptar a un israelí. Pero con Suecia tenemos vínculos normales", añadió.

Cosa de suecos

No será la primera vez que un choque por Copa Davis se juegue sin público. En 1975, la misma Suecia, que en ese entonces contaba con el genio de Bjorn Borg recibió a cancha vacía al equipo chileno. El país trasandino padecía la dictadura de Augusto Pinochet y los suecos temían que los exiliados chilenos impidieran la realización del match, cosa que en realidad intentaron pero no pudieron conseguir por la fuerte presencia de los agentes del “orden”.

Comentarios
Más notas relacionadas
Más por Admin
Más en Deportes
Comentarios cerrados

Sugerencia

El Gobierno defendió la presencia de Aldo Rico en el desfile en Tucumán

“Lo de los Carapintadas es cosa vieja, no creo que haya puesto en jaque a la democracia”, …