Una pena, una decepción más. La policía bonaerense confirmó este lunes que el caso del hombre disfrazado de pollo que la semana pasada había logrado atrapar a un ladrón de autos en Bahía Blanca, fue “una farsa armada” con fines publicitarios, y que si bien el delito existió y hubo un detenido, el promotor con el disfraz nada tuvo que ver su detención.
El insólito hecho sucedió el miércoles pasado cuando un hombre disfrazado de pollo promocionaba una pollería. Tanto el promotor como el comerciante dijeron a la prensa que el hombre disfrazado había detenido a un ladrón. La verdad se descubrió cuando tuvieron que declarar bajo juramento como testigos en los Tribunales. Quien retuvo al asaltante fue, en realidad, un testigo ocasional.
(Fuente: Télam.)
