Clarín utilizó todos los medios disponibles para mostrar su fastidio por la ruptura del contrato que unía a la Asociación del Fútbol Argentino con la empresa TSC. En su edición impresa de este miércoles ventiló la “cocina del negocio del fútbol” comandada por Néstor Kirchner y el Secretario Legal y Técnico Carlos Zannini, y en su diario deportivo Olé advierten que “los ojos de la FIFA están muy atentos” para ver si hubo injerencia del Gobierno en asuntos deportivos.
“Contraataque”, bajo ese sugestivo título, Clarín se mete de lleno en el conflicto entre el fútbol y la empresa que era dueña de la televisación del fútbol argentino y agrega a modo de volanta: “TSC anunció que irá ante la Justicia para defender el contrato y dio números para respaldar su gestión”. Y en el desarrollo de la ¿noticia? Se encarga de remarcar entre otras cosas que “Ante las insistentes versiones de que el Estado Nacional le pagaría 600 millones de pesos anuales a la AFA para quedarse con los derechos de TV, para la compañía resulta evidente que dicho monto es claramente desproporcionado para las posibilidades económicas del mercado argentino de televisión, cuya torta publicitaria total es del orden de los 1.100 millones de pesos”,y sobre todo que “hoy Canal 7 paga, por un solo partido que transmite los viernes, seis millones de pesos. Si eso se multiplicara por los diez partidos de la fecha, hablaríamos de 60 millones. No de 600”.
También en su edición papel de este miércoles, Clarín asegura destapar la olla publicando el supuesto informe revelador “Kirchner y Zannini, en la cocina del negocio del fútbol”, donde aseguran que “El ex presidente junto al Secretario Legal y Técnico trabajaron con abogados durante el fin de semana, para definir su plan para quedarse con el negocio del futbol, a cambio de un gasto de 600 millones anuales que asumirá el Estado Durante el fin de semana, el Gobierno Nacional terminó de ultimar detalles para el decreto que en las próximas horas podría firmar la presidenta, Cristina Kirchner, donde se incluirán detalles del ingreso del Gobierno en el futbol argentino. Ayer, el ex presidente Kirchner suspendió su programado viaje a Santa Cruz por la crisis política que atraviesa su provincia, para concentrarse en la estrategia de control del negocio del futbol” y finalizan advirtiendo que “Una vez que se confirmen los detalles de la operación, Zannini dejará lugar al secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli a que haga su trabajo. Es decir: la convocatoria a Casa Rosada para anunciar con bombos y platillos que habrá ‘futbol gratis’ a cambio de un gasto público de 600 millones de pesos por año”.
¡Olé, olé, olé.. Clarín, Clarín!
Por su parte Olé, diario deportivo del grupo Clarín, se encargó de destacar que “Los ojos de la FIFA están muy atentos” y que existe un “riesgo latente para la AFA desde la FIFA. No tanto si rompe el contrato vigente por la televisación de los partidos, pero sí si se comprueba la injerencia del gobierno local en los asuntos deportivos”, y tras citar algunos casos aparentemente emblemáticos, cierran manifestando que “La FIFA es sumamente celosa en estos casos. Tiene el discutible principio de no aceptar leyes por sobre las del fútbol organizado, pero lo aplica. Hay un pequeño detalle en este asunto. Julio Grondona es vicepresidente y "hombre fuerte" de la entidad”.
Y para darle fuerza a los distintos informes, citan a varias personalidades que curiosamente todas, están a favor de la empresa y en contra del Gobierno nacional.
“Que se dijo “
Federico Pinedo (PRO). "Me parece escandaloso e inmoral que el Estado aporte cientos de millones al fútbol en un momento que la pobreza aumentó del 26 al 35 por ciento. La fiesta de los directivos del fútbol no la tienen que pagar los que se mueren de hambre".
Gerardo Morales (UCR). "El Gobierno no puede ni debe especular con sostener al fútbol profesional. La pobreza merece mucha más atención de los funcionarios que el intento de taparla con amenazas a grupos mediáticos o acallarlos con la plata de todos".
Daniel Artana (Economista). "El Estado no está para seguir gastando plata. Se gasta en cosas que no ayudan a resolver los problemas que tiene la Argentina. La distribución del ingreso, la pobreza o la educación no mejoraron de acuerdo a lo que uno hubiera esperado. Y no focalizar las prioridades es el peor de los negocios".
Juan Carlos Crespi (Boca). "Las negociaciones hay que seguirlas con la televisión y agotar todas las instancias en una mesa de diálogo, consensuando los números. No se puede, de un día para otro, ir para un lado opuesto al que transitamos en los últimos años".
Antonio Caselli (River). "Los contratos, de cualquier índole, están para ser respetados, sino que no se firmen. Si hay que replantearlos, negociarlos o discutirlos otra vez que se haga como corresponde. Pero no se les puede poner un punto final así porque sí. El Estado tiene que estar para otras prioridades".
