Los candidatos a encabezar la CGT Rosario acordaron que el congreso para elegir autoridades que empezó el pasado 13 de noviembre continuará en febrero del año próximo. Así, los referentes cegetistas ganan tiempo para continuar la búsqueda de un acuerdo que evite enfrentamientos en el congreso de delegados y una eventual ruptura de la regional local de la central obrera que a nivel nacional conduce Hugo Moyano.
La decisión de reiniciar el congreso de delegados en febrero fue acordada por el municipal Néstor Ferraza, actual titular de la CGT Rosario que va por la reelección y el camionero Luis Dainotto, que aspira a sucederlo. Ambos dirigentes hablaron por teléfono con Moyano, quien aprobó la decisión.
En principio, Ferraza y Dainotto iban a encontrarse personalmente con el secretario general de la CGT en Buenos Aires el lunes pasado. Pero cuestiones de agenda del titular de la central obrera impidieron esa reunión, por lo que Ferraza y Dainotto se juntaron el martes en Rosario y resolvieron que las deliberaciones del congreso de delegados encargado de renovar autoridades se reanuden en febrero próximo.
“Esto es para buscar la unidad del movimiento obrero porque notamos que entre los compañeros de los gremios de la CGT tenemos más coincidencias que diferencias, no estamos entre enemigos”, indicó Edgardo Arrieta, titular del gremio de Dragado y Balizamiento y actual secretario adjunto de la regional local de la central obrera.
“Vamos a seguir trabajando por la unidad sin desesperación y sin apuro, con la mente fría; porque lo más importante es defender los derechos de los trabajadores. En la provincia de Santa Fe se perdieron treinta mil puestos de trabajo y es a esto a lo que hay que darle prioridad, porque es mucho más importante que una puja por cargos”, dijo Arrieta, en diálogo con este diario digital.
El 13 de noviembre pasado los delegados de los distintos sindicatos constituyeron el congreso para renovar autoridades y a poco de comenzar las deliberaciones resolvieron pasar a cuarto intermedio para buscar un acuerdo entre los dos sectores que postularon candidatos a la secretaría general.
Por un lado estaban quienes impulsaban la continuidad de Ferraza. Por el otro, los que pretendían que ese lugar fuera ocupado por Dainotto.
Lo paradójico es que tras Ferraza están encolumnados dirigentes de sindicatos que mayoritariamente defienden al gobierno nacional, en sintonía con la línea política que sigue Moyano. Entre los apoyos de Dainotto, en cambio, se cuentan referentes de gremios que en el plano nacional cuestionan tanto al gobierno como al propio Moyano.
El sector que promueve la continuidad de Ferraza afirma contar con una cantidad de congresales más que suficiente para reelegir al dirigente de los municipales, pero los referentes de este espacio vienen apostando a evitar una votación en el congreso que derive en enfrentamientos y en una eventual ruptura.
