Canallas y leprosos se repartieron las migas del clásico y empataron en goles (Braghieri y Schiavi, de penal), y en expulsados (Paglialunga y Valentini, del equipo de Madelón, Bernardi y Núñez, entre los dirigidos por Sensini).
Fue un clásico a la medida del triste presente que atraviesan Central y Newell’s en el planeta futbolístico. Un equipo por demás de necesitado, como el canalla que no logra salir de la agonía de los promedios, y otro que ya perdió las esperanzas de pelear por el título y se conformaba con hundir más a su eterno rival.
Un partido friccionado pero con emociones. Quizás por producto de errores ajenos, más que de méritos propios, pero tuvo emociones. En el inicio, prácticamente, el local, empujado por su gente y sus necesidades, fue el que golpeó y festejó primero. Cuando solo se llevaban disputados cuatro minutos del devaluado clásico rosarino, un cúmulo de desaciertos en el área leprosa permitió que Braghieri, cabeza vendada para darle un tinte heroico, fusilara a Peratta en el área menor y provoque la primera explosión de la tarde.
No lo supo sostener
Pero Newell’s, herido en su orgullo, se fue decidido a revertir el resultado y enseguida, en el minuto 17 llegó la desgracia para Central. Abal cobró penal tras una falta dudosa de Valentini sobre Cristian Núñez (el defensor barrió desde atrás pero dio la sensación de que le quitó bien el balón), y el experimentado Flaco Schavi lo cambió por gol pateando con categoría.
Clásico al rojo vivo
Lo mucho que había en juego provocó que las pulsaciones se aceleren y que se sucedieran las faltas y los encontronazos, y esto hizo que el árbitro, Diego Abal, se transformara en el protagonista del show. Primero le mostró la roja a Paglialunga y Bernardi, tras una vehemente disputa entre ambos que incluyó piernas altas y codos elevados, y sobre el final de la primera mitad, mandó al chaqueño Cristian Núñez a los vestuarios y dejó a la Lepra con un hombre menos. Y en el inicio mismo del complemento, amonestó por segunda vez al zaguero canalla Valentín y equiparó la historia.
Tiempo de más
Lo que siguió fue de relleno. Ya casi no se arrimaron a las áreas rivales y coincidieron en no arriesgar demasiado y en empezar a conformarse de a poco con el empate que se prolongaría hasta el final. Los ingresos de los alicaídos Figueroa y Boghossian no modificaron en nada el desarrollo del juego y el final, a esa altura más que previsible, terminó sentándole bien a todos.
Parda en goles y expulsados y empate también en las tribunas, con el colorido y la pasión a la que nos tiene acostumbrados cada edición del clásico rosarino. Lo malo es que también nos vamos acostumbrando a la ausencia de anchos, de esos que pueden torcer la historia, y a que cada vez parezca más utópico, vivir los viejos clásicos en los que Central y Newell’s, se jugaban cosas más importantes que zafar de un descenso o condenar al rival al mismo, para salvar otro año más (¿y van?), sin conseguir logros propios.
Síntesis
Rosario Central: Hernán Galíndez; Diego Chitzoff, Nahuel Valentini, Diego Bragheri y Santiago García; Jonatan Gómez, Mario Paglialunga, Matías Ballini y Paul Ambrosi; Jose Zelaya y Milton Caraglio. DT: Leonardo Madelón.
Newell’s: Sebastián Peratta; Agustín Alayes, Rolando Schiavi e Juan Manuel Insaurralde; Mauricio Sperdutti, Lucas Bernardi, Diego Mateo y Leonel Vangioni; Mauro Formica, Jorge Achucarro y Cristian Núñez. DT: Roberto Sensini.
Goles: 2´ Diego Braghieri (RC); 17´ Rolando Schiavi, de penal (NOB)
Cambios en el segundo tiempo: Luciano Figueroa por Zelaya; Martín Rivero por Gómez y Lucas Moya por Ambrossi (RC); Juan Quiroga por Vangioni; Diego Torres por Formica y Joaquín Boghossian por Achucarro (NOB).
Amonestados: Gómez (RC); Vangioni, Mateo, Quiroga y Schiavi (NOB)
Expulsados: Mario Paglialunga y Nahuel Valentini (RC); Lucas Bernardi y Cristian Núñez (NOB).
Arbitro: Diego Abal
Cancha: Rosario Central.
