
La pérdida de la categoría despertó una verdadera revolución en el planeta canalla. Ya hay una decena de candidatos a la presidencia (y a la conducción técnica), los hinchas abrazaron simbólica y pacíficamente al Gigante y Usandizaga rompió el silencio para decir que lloró más por el descenso que por las muertes de su padre y su hermano.
Las aguas bajan turbias en Arroyito y los cimbronazos del descenso siguen sacudiendo fuertemente al planeta Central. Cuando aún se comenta por las calles de la ciudad lo violento de los enfrentamientos entre hinchas canallas que marchaban rumbo al Parque de la Independencia y la policía, el futuro parece haber llegado hace rato.
Trece ¿qué te parece?
Los tiempos apremian y hay que reordenar el caos que generó la pérdida de la categoría y la disolución inmediata de la descendida comisión directiva. Por eso, sin perder tiempo, varias agrupaciones que ya venían imaginando el dramático desenlace, pusieron manos a las obras.
Representantes de trece agrupaciones conformaron un consejo para resolver los temas deportivos más urgentes y por lo pronto definieron que el día de la independencia de los belicosos Estados Unidos (4 de julio) se llevarán a cabo los comicios.
Hay nombres para todos los gustos: entre los referentes que encabezarían las distintas listas podemos encontrar al Ingeniero Alberto Joaquín, al ex comisario (y ladero de Usandizaga antes de la debacle) Ricardo Milicic, al Pejerrey Gonzalo Belloso, Luciano Cefaratti del Crece. Y entre los posibles candidatos a calzarse el pesado buzo de DT en la B, aparecen: Juan Antonio Pizzi, Mostaza Merlo, Darío Scotto (sería manager deportivo), y hasta el propio Madelón.
Lágrimas de cocodrilo
Más de una semana después de que Central descendiera al Nacional B, Horacio Daniel Usandizaga rompió el silencio y se atribuyó la responsabilidad absoluta por la pérdida de la categoría. “Jugamos mal pero empatamos con All Boys en Buenos Aires, era una cancha chica pensé tras el primer partido”, declaró entre sollozos en una entrevista que brindó a Radio 2 bajo la condición de no revelar el lugar donde se encuentra escondido.
“Me dijeron que habíamos perdido y cuando me dijeron por cuanto no lo podía creer, no lo podía creer. Me puse a llorar como un chico, estuve llorando todo el día, llorando toda la noche, no pude dormir. No podía creer que perdiéramos 3 a 0 con All Boys en nuestra cancha”, contó este terco hombre que por prescripción médica tenía terminantemente prohibido ver los partidos.
“Leo tuvo la prudencia de cuidar a los jugadores,de tratar de tener disponibles… y perdimos, perdimos todo. Además con toda la ventaja deportiva a favor nuestra”, prosiguió entre lamentos para melodramáticamente finalizar diciendo que “en la vida de un hombre pasan muchísimas cosas, sobre todo la pérdida de los seres queridos. Lloré mucho cuando perdí a mi hermano y a mi papá, pero el dolor que me produjo esta pérdida de categoría es inmensa”.
Abrazo Gigante
Unos dos mil hinchas canallas se juntaron en Arroyito para abrazar simbólica y (lo mejor de todo) y pacíficamente al viejo y querido Gigante. La intención: demostrar lo incondicional de su amor por la camiseta a pesar de los malos momentos vividos y tapar la mala imagen dejada algunos días atrás cuando después de juntarse en el Monumento y pasar por la sede de calle Mitre, la columna decidió enfilar hacia el corazón del Parque Independencia y terminó chocando violentamente con la policía.
Esta vez todo transcurrió en una absoluta calma que sólo se vio sacudida por los cánticos que atronaban el cielo del barrio Lisandro de La Torre. El que más se escuchó fue “A volver, vamos a volver”, con mucho de ruego y de deseos por cumplir, aunque también se sucedieron varios que apuntaban a las cabezas de los Usandizaga padre e hijos.
El descenso es una dura realidad pero al menos sirvió para despertar a la masa centralista que ahora va por la refunbdación de una centenaria y prestigiosa institución que no merece estar donde está. O donde la llevaron los distintos dirigentes que se sucedieron en los últimos años, para ser más precisos.
