Es la primera vez que un papa beatifica a su antecesor inmediato.
Es la primera vez que un papa beatifica a su antecesor inmediato.

El papa Benedicto XVI beatificó éste domingo 1º de mayo a su antecesor, Juan Pablo II, seis años después de su muerte, durante una misa celebrada ante más de un millón de fieles congregados en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Karol Wojtyla, fallecido el 2 de abril de 2005, fue declarado beato en un tiempo récord. Muchos católicos ya habían reclamado la santificación de Juan Pablo II, que dirigió la Iglesia Católica durante más de 26 años, el mismo día en que fue enterrado, el 8 de abril, un pedido que en su momento no fue atendido por Benedicto. Sin embargo, tres meses después inició el proceso de beatificación, cuando normalmente suele comenzar cinco años después del deceso.

"Hoy ha llegado el día esperado, ha llegado rápido porque el Señor así lo deseaba", dijo el actual jefe de la Iglesia Católica, al millar de fieles que acudieron a la ceremonia. En efecto, el pasado enero, el Vaticano dio luz verde a la beatificación al reconocer la supuesta curación de Wojtyla a la monja francesa Marie Simon-Pierre, que sufría la enfermedad de Parkinson. Simon-Pierre participó también en la misa de beatificación, llevando al altar una ampolla que contenía sangre supuestamente extraída a Juan Pablo II unos días antes de su muerte, según el Vaticano.

Pero para su proclamación como santo, el Vaticano tendría que reconocer un segundo milagro del anterior pontífice. En su fundamento, Benedicto señaló que "él abrió la sociedad, la cultura, los sectores de la política y la economía a Cristo" y además "nos devolvió la fuerza para creer en Cristo". En sintonía con las bondades de Juan Pablo II, el pontífice alemán destacó el papel del papa polaco en su lucha contra el comunismo y la ideología soviética antes de la caída del Muro de Berlín.

A la ceremonia, que se llevó a cabo bajo un cielo ligeramente nublado, también asistieron delegaciones de alto rango de unos 90 países, entre ellos 16 presidentes y representantes de cinco casas reales, en tanto que la Argentina estuvo representada por una comitiva integrada por miembros de los tres poderes del Estado, entre ellos el canciller Héctor Timerman y el presidente provisional del Senado, José Pampuro.

Entre las personalidades mundiales se encontraban el presidente polaco, Bronislaw Komorowski; su homólogo italiano, Giorgio Napolitano; el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi; el rey Alberto II de Bélgica; el presidente mexicano, Felipe Calderón; y el primer ministro francés, François Fillon.

También acudió el controvertido presidente zimbabuense, Robert Mugabe, a quien la Unión Europea (UE) prohíbe la entrada en su territorio por sus violaciones a los derechos humanos, aunque el Vaticano es un estado soberano no miembro. Mientras tanto, en las plazas centrales de Roma se colocaron 14 pantallas gigantes para transmitir la ceremonia.

Los actos de beatificación comenzaron anoche con una vigilia nocturna en la que Benedicto se dirigió a los presentes con un mensaje de oración y la monja francesa contó su supuesta curación. Tras la misa de beatificación, los fieles desfilaron ante el féretro que guarda los restos de Juan Pablo II, expuesto en el interior de la Basílica de San Pedro.

Fuente: Télam
Comentarios
Más notas relacionadas
Más por Admin
Más en Info General
Comentarios cerrados

Sugerencia

El Gobierno defendió la presencia de Aldo Rico en el desfile en Tucumán

“Lo de los Carapintadas es cosa vieja, no creo que haya puesto en jaque a la democracia”, …